José Alberto López tiene por delante uno de los partidos más especiales de la temporada en el que se entremezclan muchos recuerdos deportivos y también extradeportivos. "Estoy ilusionadísimo de volver a mi casa después de casi tres años. Casualmente, el día que jugábamos en Gijón el pasado curso me ingresaron por COVID", comentó el míster.

En lo que respecta al juego, sabe que será "un partido muy complicado, el Sporting está haciendo un inicio muy bueno, tienen muchas capacidades con balón, trabajo dinámico y muy buenos futbolistas. Van segundos en la tabla". Y ante un equipo así, el Málaga tendrá que demostrar que no es aquel equipo desorientado que se vio el pasado fin de semana en El Toralín. “Perder forma parte del juego, pero no nos gusta perder como perdimos. Hemos sido muy críticos, que es la única manera de crecer, ha sido una semana normal de trabajo. Hay que sacar el orgullo después de un resultado como ese", remarcó el entrenador asturiano.

Continuando con el análisis del encuentro anterior y el trabajo del club esta semana, el míster sabe que "después de un mal resultado se analice todo muchísimo y se hable mucho. No fuimos nosotros en el último partido, pero independientemente de eso, seguimos siendo el primer equipo que más remata de la liga y el tercero al que menos le rematan. Son datos muy destacables, tenemos que seguir en la misma línea, es nuestro objetivo", apuntó.

Este será el segundo partido consecutivo fuera de casa y cuando el equipo juega lejos de los muros de Martiricos y su afición, en este arranque del curso está siendo más complicado puntuar. Ante ello, José Alberto aseguró que todavía en pronto. "Hay caras nuevas y jugadores que no han podido participar aún. Mis equipos siempre han solido ser mejor fuera de casa que en casa, pero nos está costando en estos tres primeros partidos".

Buen conocedor del próximo rival, el Sporting de Gijón al que entrenó hace dos cursos, el preparador advierte que es un bloque compacto, "un conjunto que en la última alineación 8 de 11 jugadores repiten del pasado curso. Eso es importante eso en esta categoría, llevan jugando mucho tiempo juntos y la gente de la base son gente que llevan jugando toda su vida juntos. Es un equipo muy a tener en cuenta y un equipo que seguro estará peleando con los grandes a final de temporada. A este Sporting lo veo muy mejorado", apuntó.

En el terreno personal también destacó que guarda mucho aprecio a todo el mundo en El Molinón "tanto de la afición como de los empleados". "Me han demostrado ese cariño cuando pasé por mis peores momentos, como cuando tuve COVID. También en el momento de mi destitución. Me siento sportinguista, pero mañana defiendo los intereses del Málaga y vamos en busca de los tres", añadió. Para él, volver al estadio rojiblanco, que tanto tiempo fue casa, es "un plus de motivación". "Mañana el campo, la grada, el ambiente y la animación serán espectaculares. Esperemos estar mejor que ellos".

En cuanto a los jugadores que saltarán mañana al césped, siguió en su línea de no desvelar el misterio hasta última hora. Solo aseguró que Sekou Gassama viajará con el equipo tras haber trabajado a buen ritmo. Eso sí, tuvo unas palabras sobre la lesión de Hicham: “Está claro que el plan ha funcionado. Hemos sido muy precavidos. Él quería entrar en la última convocatoria, dijimos que no, y ha recaído. Tenemos que ayudarle entre todos para recuperar al mejor Hicham”.