El Málaga CF dio la cara y peleó con lo que tuvo ante el Sporting. Pero con todo en contra, aguantó 80 minutos con opciones de puntuar en un campo complicado como El Molinón. 

Los blanquiazules querían demostrar que lo ocurrió en El Toralín fue una excepción y saltaron al césped asturiano con hambre acumulada. Luis Muñoz regresó al once y para la portería, pese a los cuatro goles recibidos, el míster volvió a apostar por Dani Martín. 

El primer aviso de los blanquiazules no tardó en llegar y entre una carrera de Paulino y un remate de Brandon llegó el primer tiro a puerta malacitano.  

Si sobre el papel ya se antojaba un encuentro complicado, más cuesta arriba se hizo cuando habían pasado solo siete minutos del pitido inicial. Escassi, tras una entrada a Gragera, acabó expulsado. Ante la incredulidad del paleño la jugada fue revisada en el VAR pero el Málaga se quedó en inferioridad numérica y sin uno de sus jugadores más importantes.

Ante tal varapalo, el club boquerón tenía que dar un contundente paso hacia delante y lo dio. Los jugadores no dejaron de pelear y Jozabed lanzó un disparo peligroso, pero desviado. 

Los asturianos, con todo a favor, contestaban las ofensivas malaguistas con más pólvora y, desde fuera del área, Dani Martín tuvo que sacar el esférico que envió Pedro Díaz. Sin Escassi para contener las llegadas rivales desde la medular, Cufré y Peybernes tuvieron que remangarse para cubrir espacios. 

En partidos anteriores , cuando mejor ha estado el Málaga CF ha sido cuando ha llegado el gol rival. Esta vez fue al revés. Con un jugador menos y cargándose de tarjetas amarillas (para Luis Muñoz y Brandon) después de unos momentos de tensión, el delantero mallorquín ganó profundidad por la izquierda y vio que Juande estaba justo en la frontal el área, se la pasó y el cordobés abrió el marcador para los blanquiazules. Un respiro después de un arranque acelerado. 

Los de David Gallego no bajaron los brazos y seguían buscando devolver las tablas, pero en lo que quedaba de la primera mitad el Málaga jugó con inteligencia, con capacidad de retener el esférico en ataque y compactado en defensa cuando el Sporting trataba de llegar al área malaguista. 

En la reanudación del encuentro, José Alberto optó por un plan defensivo sin Kevin y ni Jozabed y el Sporting salió precipitado a por el gol del empate. Los blanquiazules dejaban poco hueco, así que Gragera buscó puerta desde fuera del área sin éxito. Pero el asedio rojiblanco era constante y Djuka tuvo una clarísima al rematar de cabeza, tan clara que desde algún ángulo incluso parecía gol.

El Sporting buscaba el gol con pico y pala mientras que el Málaga se centraban en defender y defender. Con el juego siempre en zona blanquiazul, un mal despeje de Peybernes fue suficiente para que Djurdjevic, con picardía, recogiese el balón y solo ante Dani Martín pusiese el 1-1

Con Brandon como único delantero, José Alberto quiso oxigenar el ataque y dio a Sekou Gassama sus primeros minutos para que Brandon descansara. Pero la creación ofensiva del Málaga seguía siendo casi imposible sin la posesión y concentrado en neutralizar las acciones asturianas, que seguían llegando sin cesar. No pararon hasta que Gaspar terminó de romper el encuentro. Villalba se marchó entre los blanquiazules y falta de 10 minutos para el final puso el 2-1 en el marcador. 

Las opciones del Málaga quedaban reducidas al milagro y Sekou Gassama lo intentó. Eso sí, estaba solo y adelantado unos milímetros, así que no pudo conseguir nadapara el equipo.

Con la ventaja rojiblanca y el Málaga fatigado, los instantes finales fueron un trámite en el que los locales siguieron teniendo opciones. Una nueva derrota, peleando y dando la cara, pero es otra jornada sin puntuar.