Ha pasado poco más de un mes desde que arrancase la temporada en el campeonato de Segunda División y sigue siendo un poco pronto para sacar conclusiones. No obstante, en este breve tiempo de rodaje del Málaga CF empiezan a verse debilidades, fortalezas, detalles que afianzar y errores que cambiar para seguir creciendo.

En Martiricos han sido conscientes de los puntos débiles que tiene el Málaga CF, empezando por el presupuesto al que Manolo Gaspar y el cuerpo técnico de José Alberto López han tenido que ajustarse a la hora de confeccionar el equipo. El dirigente paleño ha seguido una línea infranqueable para la incorporación de nuevos jugadores, pero igualmente es innegable que una vez que finalizó el mercado, sobre el papel la plantilla blanquiazul invitaba a soñar con escalar puestos en la tabla con respecto a cursos anteriores. Sin decir las palabras mágicas y prohibidas de ‘ascenso’ o ‘play off’, el club puso el objetivo de mejorar las cifras del curso pasado, pero José Alberto no ha empezado mejor que Pellicer, lo que ha desencadenado las primeras dudas sobre la apuesta malaguista por el técnico asturiano.

Si bien es cierto que la puesta en escena del conjunto blanquiazul fue muy diferente en Ponferrada y en Gijón, la mala noticia es que de ambas ciudades el Málaga se fue de vacío y habiendo recibido seis goles en contra.

Ante la Ponferradina, según el propio José Alberto, el Málaga CF estuvo «irreconocible» y su máxima misión era revertir la situación en El Molinón. La expulsión de Escassi justo al inicio del choque no ayudó, todos se vieron obligado a defender más y a los jugadores de ataque les faltó puntería, pero quizá la puntería también falló desde el banquillo con el planteamiento en la segunda mitad. El equipo perdió presencia ofensiva, acabó encerrado y encajando dos goles en contra que dejaron los tres puntos del partido en tierras asturianas. No es tampoco la primera vez en la temporada en la que el técnico malaguista muestra una mala lectura del partido y se equivoca en unos cambios que no mejoran al equipo.

Por unas cosas u otras, lo cierto es que al Málaga CF de José Alberto empieza a faltarle chispa para optar a algo más que la permanencia y la afición lo nota. Además, jugar fuera de La Rosaleda se ha convertido en sinónimo de partido de gran complicación, sea el rival que sea el que se visite. Independientemente de las dudas sobre el banquillo, hay jugadores que tienen que dar un paso adelante, sobre todo delanteros como Brandon o Sekou Gassama, que debutó el domingo en Gijón. Eso sí, recae sobre el míster la obligación de cuadrar las piezas que tiene lo mejor posible para lograr una mayor eficiencia porque, ceñidos a las estadísticas el Málaga CF ha sumado solo 8 de 21 puntos posibles, suma seis goles a favor, 10 en contra y ha caído a la parte media baja de la clasificación.

Los dos encuentros en El Toralín y El Molinón se antojaban complejos y a la postre el resultado no ha sido para nada satisfactorio. Ahora más que nunca el equipo necesita un punto de inflexión el que se note realmente el cambio y eso debe llegar desde el planteamiento técnico.

Este domingo, en La Rosaleda, será el Fuenlabrada quien tome el pulso al Málaga CF y el que examine la pizarra de José Alberto López. No será una final, pero sí un partido muy importante para el equipo y para el propio entrenador.