La afición del Málaga CF respondió a la llamada del club para acudir a La Rosaleda a vivir en persona el entrenamiento del primer equipo en este festivo Día de la Hispanidad. En una mañana agradable y soleada en la capital de la Costa del Sol, más de 1.000 de aficionados blanquiazules se dieron cita en las gradas de Martiricos para poder ver de cerca a sus nuevos ídolos.

Esta es una práctica cada vez menos habitual en los clubes de alto nivel, por lo que muchos seguidores no perdieron la oportunidad de llevar a sus hijos y familiares de menor edad para aprovechar una ocasión que puede no repetirse en meses. La parte baja de grada de Preferencia de La Rosaleda estuvo inundada de numerosos niños y niñas que acompañados de adultos vibraron con la salida al césped de los de José Alberto López.

Aficionados en la grada de La Rosaleda, durante el entrenamiento. Álex Zea

Buena iniciativa por parte del club malagueño para intentar acercar a la gente a su equipo en un momento en el que desde las oficinas de Martiricos buscan elevar el número de abonados que arropen al equipo cada fin de semana. Ya son más de 13.000 personas las que han adquirido su carné, pero la idea es que la cifra pueda rondar los 20.000, como en las mejores épocas recientes del conjunto blanquiazul. 

Sin duda, con este tipo de acciones alcanzar estas cotas será más fácil, pero lo más importante es que el equipo rinda sobre el verde para terminar de volver a enganchar a su hinchada. De momento, por lo menos en los partidos como local, el Málaga se está mereciendo que Martiricos muestre el mejor de los aspectos en cada choque. Veremos si es así el sábado frente al Zaragoza (20.30 horas).