El Málaga CF sigue hacia delante en su preparación al encuentro de este fin de semana, pero aún duele y molesta la decisión arbitral que en el partido del martes supuso que el conjunto de José Alberto saliese con un punto de El Alcoraz y no con los tres, después del gol de Genaro Rodríguez al borde del final del encuentro. Con lo disputada y competitiva que es la Segunda División, cada punto cuenta y nadie quiere que a fina de temporada haya que rememorar y jugadas como la vivida el pasado martes.

Para dar la perspectiva blanquiazul de lo que ocurrió en el terreno de juego, el defensa Peybernes dio su parecer ayer en rueda de prensa de La Rosaleda. «Es una jugada que nos penaliza. Creo que la jugada puede serlo o no, pero como jugador hablando entre nosotros no sabemos bien las normas. La jugada es muy parecida a la de Mbappé. La decisión del árbitro es esa», relató el zaguero blanquiazul.

‘Pey’ insistió en que «ser árbitro es jodido», pero al final «en el momento que un jugador rival toca el balón y va hacia Genaro es gol. Creo que no molesto porque ni me ve ni lo toco. La jugada no fue así, y para mí es gol. Tampoco los jugadores del Huesca van a protestar, para todos en el campo era muy claro».

Lo curioso es que al final del choque en El Alcoraz el árbitro dijo a los jugadores malaguistas «que no sabía» bien lo que había ocurrido. «Tenemos que aceptarlo, aunque al final las normas tampoco las sabemos nosotros. Hemos pedido explicaciones, pero no nos las han dado de forma clara sobre la jugada».

Para Peybernes ese es el principal problema. «Siendo central, si me viene un balón y quiero despejar y fallo y le cae, pues bueno. Pero, ¿tengo que dejarla pasar? Hay que aclararlo todo. Si el gol de Mbappé vale, no entiendo por qué el nuestro no».

El jugador francés tuvo conversaciones posteriores al encuentro en las que debatir la jugada. «De momento en que un jugador rival toca el balón se anula el fuera de juego. Nadie protesta, todos lo tenían claro en el campo. Lo más raro era no pitar gol. La decisión es del VAR, no del árbitro», comentó.

La rabia es que para él, el encuentro ante el Huesca, fuera de casa, «era un partido para dar un golpe sobre la mesa» y cree que el equipo tuvo una buena segunda mitad. «Hicimos bien las cosas y la jugada llegó al final del partido. En la segunda mitad lo hemos hecho todo para ganar el partido. Te vas con la sensación de perder dos puntos»

Asimismo, como buen conocedor de la categoría de plata, reveló que «cada partido hay que afrontarlo con las mismas ganas y el mismo hambre. Fuera de casa hemos dado un paso más. Nos ha tocado jugar contra equipos top de la liga. El próximo sábado en La Rosaleda contra el Lugo es muy importante para hacer bueno el partido de Huesca. Hicimos buen partido a pesar de la primera parte, supimos sufrir, y ahora toca ser fuerte de nuevo en casa».

Pero en unos días se vislumbra un nuevo horizonte con partido en La Rosaleda. «Sabemos que en casa somos fuertes con nuestra gente. A día de hoy no hay que mirar la clasificación. Quedan más de 30 partidos. Estamos creciendo como equipo y tenemos confianza. El otro día hicimos buen partido aunque no sacamos los tres puntos. Nos faltó ser más matadores, pero poco a poco. Sabemos de la dificultades de esta liga, aún tenemos tiempo. El partido del sábado es clave si queremos estar donde nos proponemos».

Finalmente, hizo balance de su estado de forma personal actual desde que llegó a la entidad de Martiricos. «Me encuentro bien, compito y tengo partidos cada tres días», aseguró el francés de 31 años. «No tengo problemas. Me encuentro bien dentro del grupo, el equipo compite bien». Sabe que en la fase defensiva malaguista hay competencia, pero lo ve como algo positivo, que suma al cómputo general del equipo. «Hay que jugar a tu mejor nivel, si no hay otro compañero que está ahí para jugar. El equipo está subiendo el nivel y yo también, espero que siga».

De cara al encuentro del sábado ante el Lugo, Pey remarcó que será «un partido difícil, pero hay que ser pacientes». Y sobre las polémicas arbitrales lamentó que ellos no tienen «una persona a la que trasladarle nuestras dudas. Tenemos que comunicar más. Se trata de las decisiones arbitrales. El VAR está para ayudar, pero ahora tengo dudas de si nos ayuda o penaliza. No debe haber polémicas tan gordas, tenemos que tener todos claras las normas. Lo hemos hablado entre nosotros y con el club. El club está preparando algo para ver qué se puede hacer».