El público de La Rosaleda está entregado con el Málaga CF y vive un idilio que quiere alargar todo lo posible y más. A más de uno le gustaría que el Málaga CF jugara las 42 jornadas de Segunda División en La Rosaleda pero frente a esa quimera, esta tarde tiene por delante un nuevo encuentro en casa y ante un rival de categoría. Llega a la Costa del Sol una peligrosa UD Las Palmas (18.15 horas) con numerosas bajas sensibles y tocada después de haber caído derrotada la pasada jornada en casa frente al Zaragoza. Pero pese a estos detalles, no hay que fiarse del conjunto de Pepe Mel y futbolistas como Jesé o Jonathan Viera.

Se espera un partido bonito, intenso, disputado, con dos muy buenos equipos y un estadio repleto del que se espera la mejor entrada de lo que va de temporada, recordando las cifras que se veían antes de que estallase la pandemia del coronavirus. Según informó el club en la tarde de ayer, se habían vendido más de 10.000 entradas sin contar con las localidades de los abonados. En mente, aquel último partido liguero del 8 marzo ante el Zaragoza en el que 22.264 aficionados se dieron cita en Martiricos.

Desde la victoria el pasado lunes ante el CD Tenerife, entrenador, jugadores y miembros de la entidad han pedido al unísono que La Rosaleda sea un hervidero y ese jugador número 13 que marca la diferencia y que aparece cuando los que están en el terreno de juego más lo necesitan. Ahí están los números del conjunto malacitano en casa y nadie quiere que hoy se rompa la racha.

Para la causa, el míster asturiano cuenta con todos los futbolistas profesionales (a excepción de Pablo Chavarría y Luis Muñoz) y los habituales miembros de La Academia que, una temporada más, están resultado vitales para el buen hacer el equipo. La prueba está en Roberto y Kevin, fijos en los planes del cuerpo técnico malaguista.

Toda pieza del puzzle blanquiazul tiene su función y es imprescindible. Para este encuentro vuelve a la convocatoria Víctor Gómez tras su periplo con la Rojita pero Genaro se perderá el partido ante el conjunto canario por sanción por acumulación de amarillas. Ayer entrenaron todos con normalidad, como lo venían haciendo desde mediados de la semana. Todos gozan de buen estado físico, así que a José Alberto le queda poco tiempo para definir a los protagonistas del choque. Esta mañana no está prevista sesión de activación, así que el encuentro será horas antes del partido.

El rival

El equipo de Pepe Mel viajó ayer hacia Málaga con una expedición de 23 jugadores. Hay que destacar cinco ausencias por lesión, aunque el técnico madrileño recupera cuatro jugadores con respecto a la jornada anterior.

No estarán esta tarde ni Mfulu, ni Pinchi, ni Pejiño, ni Unai Veiga ni tampoco el exmalaguista Peñaranda, ahora en la disciplina insular. Quienes sí estarán son Álvaro Lemos, ausencia de última hora en el partido anterior ante el Zaragoza por gastroenteritis, y el central Eric Curbelo, después de cumplir un partido al haber acumulado cinco cartulinas amarillas. Otros nombres propios que regresan son Saúl Coco y Alberto Moleiro, que como Víctor Gómez fueron convocados por sus respectivas selecciones para compromisos internacionales.

Aunque, sin duda alguna, los principales peligros para el conjunto malacitano son los dos artilleros amarillos: Jesé y Viera. Dos jugadores que podrían estar perfectamente en Primera y que necesitan muy poco para batir la portería rival. Jesé suma seis goles y cinco asistencias en 15 partidos, además de los tres goles que lleva Viera. Con jugadores así, el Málaga CF va a tener que cuadrar un partido concentrado al 100% hasta el pitido final con muy poco margen de error si quieren llevarse los tres puntos.