Paulino, además de la pegadiza canción creada por ‘El Rumba’ este verano, tiene el récord de máximo anotador en lo que llevamos de temporada -compartido con Brandon Thomas-. El buen rendimiento del santanderino desde que llegó a Martiricos está siendo otra demostración del eficiente trabajo desde La Cueva para incorporarlo a las filas malaguistas.

Ayer, el jugador pasó por los micros de Radio Marca Málaga para arrojar luz sobre varios temas controvertidos, como su permanencia en el club blanquiazul o la comunión que sienten en el vestuario con los aficionados.

Pese a los rumores sobre una posible salida en el mercado invernal, Paulino aseguró no saber nada: «Nunca quise saber nada, prefiero apartarme. Esos trabajos se los dejo a mis agentes». Aunque subrayó que, si tiene que elegir, su idea «es estar aquí, estaría muy bonito hacer grandes cosas así».

El equipo está trabajando a buen nivel y opta por no añadir más presión en cuanto al objetivo de este curso: «Queremos mantener la ilusión del grupo y de la gente. Cuando queden ocho partidos, será el momento de ver dónde estamos y qué podemos hacer».

Aunque lo que más destaca el futbolista es lo que vive en La Rosaleda con la afición malacitana. «Cada día sigo alucinando más. El sábado mirabas a la grada y no había asientos vacíos. Todo el mundo se quedó en el estadio después del partido, eso a nosotros nos da la vida. Es un gesto de agradecimiento -refiriéndose a los momentos de cánticos después del partido frente a la Grada de Animación-. Queríamos saludar y demostrarle que contábamos con ellos. Creo que este es el camino para seguir consiguiendo resultados juntos. Sabía que Málaga era una ciudad de fútbol, que había estado muchos años en la elite. Pero sigo alucinando, ojalá siga así», comentó.