La bajada de temperaturas que estamos viviendo estos días en Málaga es generalizada en todo el territorio nacional y más acentuada en el norte. Después de recibir en casa a los dos equipos canarios de la categoría (CD Tenerife y UD Las Palmas), en la próxima jornada liguera al conjunto de José Alberto le toca viajar hasta tierras castellanas para medirse al Burgos.

Pero además de la preparación física habitual de cada semana previa a un partido, los miembros del plantel blanquiazul tendrán que llevar a cabo una adaptación térmica en su visita a El Plantío. Y es que las previsiones meteorológicas hablan de que el mismo sábado puede nevar sobre el césped burgalés.

Que el verde del estadio esté blanco es una estampa que se suele repetir en los meses de otoño e invierno. Ayer miércoles, el propio club de Burgos compartió en sus redes sociales una imagen del terreno de juego y las gradas nevadas. En el caso del césped, se ven obligados a usar lámparas móviles que emiten calor para asegurar que para el encuentro del próximo sábado estará en perfectas condiciones.

La primera consecuencia para los jugadores del Burgos CF fue que la sesión de entrenamiento que el equipo tenía prevista para ayer se realizó en un pabellón cubierto ante la indisponibilidad de las instalaciones de su ciudad deportiva.

El frío, la lluvia y la nieve serán los protagonistas esta semana en suelo burgalés. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) caerá nieve en la jornada del sábado antes, durante y después del Burgos CF-Málaga CF. Para el momento del partido, se esperan unas temperaturas de 4ºC de máxima y -2ºC de mínima. Unas condiciones a las cuales los miembros de la plantilla que entrena José Alberto López no están para nada acostumbrados. El trabajo de los operarios del club castellano será clave para que el partido discurra sin ningún inconveniente.

Aunque habrá que esperar hasta las horas previas del partido para ver en qué condiciones se encuentra la cancha del conjunto de Burgos, esta situación no les pilla para nada por sorpresa y no se valora siquiera la posibilidad de que el partido se pueda aplazar.

No obstante, no hay que remontarse muy lejos para encontrar la última vez que la nieve apareció en El Plantío. El 10 de enero de este mismo año, el filial del Real Oviedo jugaba contra el Burgos y el choque se tuvo que retrasar desde las 12.00 hasta las 16.00 horas debido a la acumulación de nieve en el campo. Los voluntarios, encargados del club e incluso los propios jugadores tuvieron que trabajar a contrarreloj para despejar toda la nieve del terreno de juego y poder disputar el partido.

En una entrevista a Radio Marca Málaga, el malaguista Paulino de la Fuente se mostró pendiente de la situación y perfectamente informado. «Va a hacer mucho frío, lo que esperábamos. Ojalá podamos conseguir los tres puntos y sumar por fin la victoria fuera de casa». De volver a la capital de la Costa del Sol con una nueva victoria en el casillero, serían tres puntos con doble valor por las condiciones meteorológicas en las que se disputará el enfrentamiento.

El reto será mayúsculo pero después de los dos buenos resultados cosechados en Martiricos el equipo se ve con fuerzas y muchas ganas de prorrogar la racha de victorias.