La adaptación al medio «es la capacidad de un ser de involucrase con el entorno, ambiente o medio». Como si de una especie en un nuevo ecosistema se tratase, los jugadores del Málaga CF tendrán que amoldarse a las circunstancias que rodeen el partido de este sábado en El Plantío para sacar un resultado positivo. Si las previsiones meteorológicas no cambian drásticamente en las pocas horas que quedan para el choque, es muy probable que los de José Alberto tengan que hacer frente, además de a su rival, a unas condiciones a las que no están nada acostumbrados.

El encuentro frente al Burgos FC estará marcado por el frío que hará en la capital burgalesa. Y además se espera que durante los 90 minutos pueda caer una lluvia muy intensa, mezclada con rachas de viento, que hará muy complicada la práctica del fútbol. En la jornada del miércoles, El Plantío ya amaneció completamente cubierto por la nieve, y es posible que de aquí al encuentro pueda caer algo más sobre el verde del estadio, por lo que el césped estará en unas condiciones complicadas para el juego de los de José Alberto.

Las heladas y la nieve que pueda caer en las horas previas al partido, o incluso durante el transcurso del choque, obligará al conjunto blanquiazul a practicar un tipo de fútbol al que no está acostumbrado esta temporada. El Málaga está demostrando que le gusta rasear el balón y llegar al área combinando, y eso será bastante difícil si el césped no está en un estado propicio para ello. En ese caso, al equipo no le quedará otra que amoldarse e intentar un juego más directo para llevar la manija del partido y además evitar fallos en zonas comprometidas que puedan ser aprovechados por los rivales.

Todavía es pronto para saber si el césped de El Plantío aguantará la nieve, lluvia o granizo que las nubes puedan descargar antes y durante el encuentro, pero las previsiones hacen pensar que no será nada fácil jugar en él. Lo más positivo en este caso es la hora del choque, las 16.00 horas, que hará que el encuentro se dispute en las horas más calientes del día y eso puede ayudar a que las condiciones del piso mejoren. En la Costa del Sol rara vez, por no decir nunca, el Málaga ha tenido que competir en condiciones similares, sin embargo, hay jugadores en plantilla que ya tienen experiencia reciente en equipos que si están habituados a jugar partidos con características similares. Alberto Escassi estuvo varias temporadas en el Numancia de Soria y sabe perfectamente lo que supone jugar en choques de está índole. También Paulino de la Fuente en el Logroñés o los futbolistas que tienen pasado en el Mirandés -Víctor Gómez, Genaro Rodríguez y Javi Jiménez- vivieron una situación similar la temporada pasada cuando Filomena cubrió de blanco buena parte del territorio nacional.

Así las cosas, al Málaga no le queda otra opción que «adaptarse o morir». Los blanquiazules tienen entre ceja y ceja conseguir de una vez por todas su primera victoria a domicilio y no quieren dejar pasar una nueva oportunidad, aunque la contienda se antoja realmente complicada. En primer lugar, porque enfrente tendrá un rival que en su estadio solo ha cedido dos triunfos en ocho partidos. Y además, porque el conjunto burgalés está más que acostumbrado a saltar al campo con unas condiciones climáticas parecidas a las que habrá este sábado a las 16.00 horas.

La expedición blanquiazul viaja hoy para velar armas la noche previa en tierras burgalesas, pero no será hasta minutos antes del encuentro cuando compruebe de primera mano cómo está el firme de El Plantío. Salvo sorpresa, el partido no corre riesgo de suspensión, así que no queda otra adaptarse y hacer el partido más inteligente para volver a Málaga con los tres puntos.