Si reconducir el rumbo del Málaga CF ya era complicado tras la horrible gestión de Al-Thani al frente del club, las «trampas» que siguen apareciendo por el camino lo hacen aún más complicado. La nueva dirección de la entidad, con el José María Muñoz al mando, debe hacer frente a otro problema heredado del pasado que le ha explotado en la cara.

El Málaga ha sido sancionado por la FIFA sin fichar hasta el verano de 2023 por una deuda con Cenk Gonen -uno 780.000 euros más otros 80.000 de intereses-. El organismo internacional notificó esta condena hace 45 días a un correo que en desuso y al pasar el plazo para hacer reclamaciones la sanción por no abonar la cantidad ya es firme y ahora el club deberá demostrar que fue notificado erróneamente y que su voluntad es pagar para sortear la pena. Y a partir de ahí, plantear los recursos pertinentes en las instancias correspondientes.

Hace más de dos temporadas que Gonen no pertenece a la disciplina blanquiazul, pero una denuncia ante la FIFA le ha devuelto a primera escena. El guardameta turco tiene ahora el protagonismo que no tuvo sobre el césped, ya que no llegó a debutar en partido oficial con el equipo costasoleño. Todo lo que cobró en su día y lo que se le debe abonar ahora para evitar problemas mayores, a cambio de cero minutos defendiendo la portería albiazul.

Gonen fue fichado en el verano de 2017, cuando Al-Thani todavía hacía y deshacía a su antojo en el club y con el difunto Francesc Arnau al frente de la dirección deportiva. Fue uno de los últimos movimientos del catalán en su cargo antes de ser fulminado por el catarí. Dos años después de su fichaje, el turco se desvinculaba en agosto del 2019 sin pena ni gloria.