Otra durísima derrota y otra vez en casa, donde hasta hace muy poco nadie tosía al Málaga. Los madrileños, en la parte medio baja de la tabla, sacaron los colores a José Alberto y sus hombres, así que muchos son los deberes que tendrán que hacer en Navidades. 

Como buen partido de la categoría, el Málaga CF no podía confiarse por la posición de la clasificación en la que llegaba el Leganés. El conjunto pepinero saltó al terreno de juego de Martiricos con las ideas muy claras y acertado en fase ofensiva. 

En los primeros minutos del encuentro, todas las ocasiones fueron para los madrileños. Hubo una jugada de mucho peligro a raíz de un córner, los del Lega aprovecharon la breve superioridad numérica mientras Brandon era atendido tras una hemorragia y Recio, exmalaguista, estuvo a punto de batir a Dani Martín. 

Poco después, un regalo defensivo de los jugadores blanquiazules pudo haber costado muy caro. Escassi y Lombán se pasaron el balón con tal lentitud, que Borja Garcés fue como una bala directo al paleño, le robó el esférico y se plantó solo frente al guardameta malaguista. Por suerte, el disparo se marchó muy alto y desviado, quitando todo el peligro previo. 

En torno a la media hora de juego, el equipo boquerón empezó poco a poco a despertar, a organizar mejor el juego desde el centro del campo para salir con el balón hacia campo rival. Los rivales entendieron al instante las intenciones blanquiazules y dieron un paso hacia atrás para defenderse. 

Pero acomodarse nunca es una opción y el Leganés se lo recordó al Málaga con un contraataque en el que Arnaiz se marchó de Escassi y Lombán para asistir a Borja Garcés. Por suerte para los de José Alberto, Javi Jiménez llegó rápido para cortar la acción. 

Siempre con Garcés como protagonista, otro error defensivo de Lombán hizo que el futbolista armase él solo una acción muy peligrosa, aunque no acertó ni definió bien y el envío se desvió. 

Fue en el tramo final de la primera mitad cuando los locales tuvieron su mejor ocasión de gol. El canterano Dani Lorenzo recogió el balón en la medular y avanzó varios metros, se apoyó en Víctor Gómez y este entró hasta el fondo del área aunque no encontró ningún compañero que pudiera rematar al segundo palo. 

Con la superioridad inicial del Lega, el despertar blanquiazul y el 0-0 en el marcador se marcharon los jugadores al descanso. 

En la reanudación, ambos equipos buscaban decantar la balanza y el gol llegó para el Leganés. Rubén Pardo botó una falta, Omeruo la recibió frente a Dani Martín y batió al guardameta asturiano. No había fuera de juego porque Víctor Gómez habilitaba la jugada, así que el tanto subió al marcador. Como si fuese gasolina, el gol encendió a los pepineros que querían aumentar distancias. 

Esta vez, el míster no quiso esperar mucho más para hacer los primeros cambios: en el minuto 58 sacó del verde a Jairo y Dani Lorenzo, entraron Hicham y Roberto con el reto de reactivar el ataque malaguista. 

Con el marcador y el tiempo en contra, los nervios afloraban entre los miembros del plantel costasoleño. Genaro disparó a puerta, pero sin puntería, Escassi lanzó de falta pero el esférico fue directo a la barrera, Roberto y Antoñín intentaron acercarse sin éxito... Cuando mejor estaba el Málaga, a falta de 10 minutos para el final, el Leganés cerró el partido. Randjelovic armó la contra y Juan Muñoz remató a portería colocando el 0-2 en el marcador que dejaba a los de José Alberto sin opciones. 

Segunda derrota consecutiva en casa con la eliminación de Copa de por medio... Los gritos de «José Alberto dimisión» fueron la banda sonora del último partido del Málaga en casa en este 2021.