Con la parcela de incorporaciones casi cerrada, solo a expensas "ganga" de última hora que aumente la calidad de lo ya presente, Manolo Gaspar dejó entrever en la rueda de prensa de presentación de Vadillo y Febas que en las próximas semanas podrá darse alguna que otra salida de la actual plantilla.

En la parcela defensiva, son varios los laterales con los que puede contar José Alberto López pero no todos están teniendo los minutos que quisieran. Si desde hace unos días se está hablando de la opción de que Ismael Casas salga cedido para lo que resta de temporada, ahora es Iván Calero el que podría abandonar Martiricos de aquí al mes de junio. Según apuntó el diario Málaga Hoy, existe la posibilidad de que el lateral de Parla ponga rumbo a Alcorcón para jugar en la entidad alfarera. Un equipo que necesita sumar jugadores a la causa en el complicado reto de evitar el descenso a la categoría de plata (en estos momentos son colistas con solo 11 puntos en su zurrón).

Si esta cesión se llegase a materializar, Ismael Casas se quedaría en la entidad costasoleña para disputarse la titularidad con Víctor Gómez que, a día de hoy, es fijo en los esquemas del entrenador asturiano. De esta manera, desde los despachos de La Rosaleda arropan al jugador de Linares, criado en La Academia y que tan buen rendimiento ha dado en temporadas anteriores desde el filial hasta conseguir un hueco y ficha de profesional.

Igualmente, Calero tiene contrato con el Málaga CF hasta junio del próximo 2023 y regresaría a La Rosaleda el próximo verano. La lesión de larga duración que sufrió el año pasado y la gran competitividad en su zona de juego han hecho que el de Parla haya perdido minutos y protagonismo en esta campaña. Aunque en Copa del Rey disputó todo el partido ante el Peña Sport y 75 minutos frente al Rayo Majadahonda, en las 23 jornadas del torneo de Segunda solo ha tenido seis minutos ante la Ponferradina -su primer encuentro tras la lesión- y sustituyó a Gómez ante el Tenerife cuando el jugador fue convocado con la sub21.