Manolo Gaspar quiso ser claro durante la presentación de Álvaro Vadillo y Aleix Febas: «No estoy buscando un delantero». Sin cerrar las puertas a nada, el director deportivo del Málaga CF aseguró que ya el equipo iba «sin prisa ni necesidad» en lo que resta de mercado, pero todo esto podría cambiar en caso de que Antoñín terminase abandonando la disciplina blanquiazul en este periodo invernal de fichajes.

La salida del atacante de La Palmilla del club de Martiricos se ha precipitado en los últimos días. Antoñín no ha tenido continuidad alguna en toda la temporada. Llegó en verano cedido por el Granada como una incorporación ilusionante, tanto los clubes como el propio futbolista esperaban que el extremo recuperase su mejor nivel, el que demostró en su primera etapa en el equipo malagueño. En Málaga buscaban un jugador diferencial para su ataque, y en la ciudad nazarí que se revalorizara. Pero en estos momentos nada de eso se ha producido y las puertas se le han abierto para concluir la temporada en otra plaza.

Antoñín no ha dado el rendimiento esperado y la falta de minutos también ha llevado a la dirección del Granada a pensar que quizás no es mala opción romper el acuerdo y que el delantero malagueño salga cedido a otro destino para la segunda parte de la campaña. La cuestión ahora es encontrar un equipo que cuente con el beneplácito del jugador y que se haga cargo de la ficha de futbolista hasta final de temporada. Así, el Málaga conseguiría liberar peso salarial y al Granada tampoco le supondría un coste inesperado mientras Antoñín puede ganar en protagonismo en otro lugar. De momento, el mejor colocado es el Burgos, pero el acuerdo a tres bandas aún no está sellado.

El club blanquiazul ya ha incorporado en este mercado a un jugador de corte ofensivo como es Álvaro Vadillo. Pero la marcha de Antoñín podría abrir hueco a otro efectivo, pese a que Manolo Gaspar haya dejado caer que no están buscando un atacante. En el club tienen claro que no ficharán por fichar y que lo venga tiene que mejorar lo que ya hay y ser una pieza importante en la plantilla desde el minuto 1. El «no buscar» ese jugador no quiere que de aquí al 31 de enero no aparezca una oportunidad de mercado y el Málaga se lance a por una nueva incorporación ofensiva.

El equipo de La Rosaleda ha dejado durante toda la primera vuelta una clara falta de acierto de cara a la portería rival que hace pensar que la llegada de otro delantero es necesaria. José Alberto cuenta con Pablo Chavarría, que todavía no ha recuperado su mejor nivel, con Sekou Gassama, que no ha tenido continuidad ni ha sido el ariete referencia que se esperaba, y con Roberto Fernández, un canterano que posiblemente haya sido el punto con mejor rendimiento en la que vaya de campaña.

Antoñín es un jugador que puede jugar tanto en banda como en punta, en ese 4-4-2 que tanto le gusta a José Alberto. El míster se quedará ahora en los costados con Vadillo, Kevin, Paulino de la Fuente y Brandon como jugadores con mayor protagonismo. También tendrá, por ahora, al intermitente Hicham y a Jairo Samperio, que tampoco tiene su continuidad garantizada.

¿Necesita el Málaga otro atacante si sale Antoñín? Seguramente sí, pero Manolo Gaspar y José Alberto lo saben mejor que nadie. Hay margen para fichar hasta final de mes.