A primera hora del domingo, el malaguismo sufrió un duro golpe. El club de Martiricos comunicó el fallecimiento de uno de sus ilustres, de uno de sus más grandes ídolos, del histórico Antonio Benítez.

El que fuera jugador, entrenador y que ahora hacía las labores de consejero consultivo de la entidad murió a los 79 años, tras toda una vida dedicada al club de Martiricos, por el que lo dio todo.

«Nuestro querido Antonio Benítez ha fallecido en la mañana de este domingo. Blanquiazul como jugador, entrenador y consejero. Una auténtica leyenda. La #FamiliaMalaguista se encuentra rota de dolor en estos momentos. Nuestros pensamientos están con su familia y amigos. DEP», comunicó el Málaga CF a través de sus redes sociales.

Antonio Benítez, que ha sido un habitual del palco de La Rosaleda y en cada evento organizado por el club en estas últimas temporadas, entregó toda su vida al Málaga CF.

Nacido en Alicante y afincado desde muy joven en la capital malagueña, disputó con el extinto CD Málaga 222 partidos desde 1964 hasta su retirada en 1976, periodo en el que logró cuatro ascensos a Primera División.

Tras abandonar la práctica del fútbol entrenó al Málaga en 311 partidos (158 en Primera, 99 en Segunda, 40 en la Copa del Rey, 12 en la Copa de la Liga y dos en la promoción), mientras que en la temporada 1987-88 también dirigió al Murcia, única experiencia al margen del club de la Costa del Sol.

Al desaparecer el CD Málaga fue el primer entrenador del nuevo Málaga CF en Tercera División en 1994, al que ascendió a Segunda División B. Como entrenador también dirigió al Atlético Malagueño. En sus últimos años, es cuando Benítez estuvo presente en la entidad desarrollando el cargo de consejero consultivo, junto a sus inseparables Paco Martín Aguilar y Abdallah Ben Barek.

Desde las 14 horas, el club habilitó ayer la sala de prensa de La Rosaleda para que los aficionados pudieran darle un último adiós. Su féretro estuvo hasta las 18.00 horas en en las entrañas de Martiricos, donde acudieron aficionados, amigos, autoridades, exjugadores y una representación de la primera plantilla blanquiazul para rendirle su merecido homenaje.

Debido a sus logros y a su dedicación al club de su vida, la entidad malaguista quiso tener un recuerdo especial en su honor y en 2013 puso su nombre a la puerta número 0 del estadio de La Rosaleda.

Con Benítez se va buena parte de la historia del Málaga CF. Su memoria, no obstante, siempre estará presente entre la afición y en el club por el que Benítez lo dio todo en vida. Descanse en paz Antonio Fernández Benítez.