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La Opinión de Málaga

Plantilla 22/23

Kevin y Roberto, de la ilusión al descarte

Guede no cuenta con ninguno de ellos y el futuro de ambos está lejos del Málaga CF

Kevin, en la primera sesión de pretemporada del Málaga CF el pasado lunes. Álex Zea

La Academia siempre ha sido una fuente indispensable de futbolistas para el Málaga CF. En los años más difíciles del conjunto blanquiazul fueron los canteranos los que dieron un pase adelante para salvar el proyecto ante el problema de las fichas profesionales. Sin embargo, y a pesar de la calidad que presentan, no todos funcionan con plenitud o no todos tienen una aventura fructífera en el primer equipo.

Pablo Guede es un entrenador al que le gustan mucho los jóvenes. Ha sido el principal valedor de futbolistas como Andrés Caro -renovado hasta 2025-, Dani Lorenzo o el propio Víctor Olmo en dos grandes apariciones en el tramo final de LaLiga SmartBank. Ellos tres, junto a otros canteranos, iniciaron la pretemporada trabajando bajo la lupa del técnico argentino con la máxima exigencia. Sin embargo, no todos pueden decir lo mismo. Kevin y Roberto han pasado de la ilusión de ser la pasada temporada dos proyectos emergentes, al descarte en solo unos meses. Y es que Guede no cuenta con ellos.

Los dos futbolistas se mostraron como la gran revelación del inicio de la campaña 21/22. José Alberto López contó con ellos desde el principio como jugadores que le disputaron el puesto a los profesionales como Jairo Samperio o Sekou Gassama. Juntos hicieron disfrutar a La Rosaleda en ese inicio de récord que registró el Málaga CF ante su propia afición. Sin embargo, ellos también formaron parte del descenso de rendimiento que tuvieron algunos de sus compañeros.

El caso más sorprendente es el de Kevin. Descaro, vertiginosidad, regate... el Málaga CF había encontrado en él un jugador único. Tal fue su aparición que salió como titular desde el primer partido de LaLiga SmartBank ante el Mirandés. Pero no se quedó ahí.

Más allá de ser en la mayoría de las ocasiones el primer recambio del técnico asturiano, acumuló titularidades hasta la jornada 12 -partido contra el Lugo- en el que el club blanquiazul ganó 1-0 con gol de Genaro Rodríguez- A partir de ahí cayó en un pozo. Kevin se convirtió en uno de los jugadores más castigados de la categoría por las entradas de los rivales. Pasó a sufrir mucho con su tobillo y dejó de ser fundamental en los planes de José Alberto. Fue muy puntual con Natxo González y estuvo desaparecido con Pablo Guede.

La situación de Roberto fue similar. Sorprendió en la pretemporada y López contó con él para ser titular -como Kevin- en el partido frente al Mirandés. Antoñín pasó a ocupar su hueco junto a Brandon, pero fue el canterano el que marcó el gol en los últimos minutos para darle a su equipo el empate contra el Ibiza (2-2). Con la llegada de Sekou Gassama sus apariciones pasaron a ser intermitentes.

Si en algo ganó Roberto a sus competidores, fue en el ímpetu y en la voluntad de trabajo que demostró sobre el campo. Aunque la cuenta goleadora no reflejó el trabajo. Su segundo y último tanto de la temporada tuvo lugar frente a la Real Sociedad B, que sirvió para empatar un partido que acabaría decidiendo minutos después Paulino. Siguió siendo una pieza importante para Natxo González, pero no para el argentino.

La nula importancia que tuvieron entonces Kevin y Roberto con el argentino se volvió a demostrar el lunes en la primera sesión de entrenamiento. Los dos canteranos trabajaron en el mismo grupo que Pablo Chavarría, Mathieu Peybernes y Cristo Romero -jugadores a los que el Málaga CF les está buscando salida- y es que los dos podrían vestir otra camiseta la temporada 22/23.

A pesar de llevar varias semanas entrenando, ninguno ha convencido a Pablo Guede para continuar en la plantilla y su futuro pasa por otro equipo lejos de la Costa del Sol. El que podría marcharse en las próximas horas es Roberto. El jugador tiene muy adelantado un acuerdo con el filial del Barcelona -en forma de cesión- para seguir formándose en Primera RFEF. Es más, este martes no entrenó con sus compañeros -con permiso del club- y es que podría estar formalizando su futuro con el conjunto blaugrana. Para el futuro de Kevin habrá que esperar un poco más.

El fútbol da muchas vueltas, pero por ahora tendrán ambos que seguir trabajando lejos de la Costa del Sol para seguir evolucionando, aunque apartados de los mandos de Guede.

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