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LaLiga SmartBank 22/23

0-4: Primera noche de terror del Málaga CF... en la jornada 2

El equipo de Guede protagonizó en La Rosaleda un ridículo ante la UD Las Palmas en un partido en el que se vio arrasado por un rival que lo deja colista de LaLiga Smartbank

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El Málaga CF - UD Las Palmas, en imágenes LaLiga

Era el día para acabar con todos los fantasmas. El décimo aniversario de la llegada de la Champions a Málaga, el regreso del equipo a La Rosaleda ante un rival tradicionalmente propicio en casa... Parecía la oportunidad perfecta para acabar con cualquier duda aparentemente innecesaria. Para confirmar que lo de El Plantío había sido una casualidad y no una causalidad... Pero no. Han cambiado las caras, la plantilla ha sufrido una auténtica revolución y poco importa en un Málaga CF que ya ha acostumbrado a protagonizar noches esperpénticas como la de este lunes en la derrota frente a la UD Las Palmas (0-4), que le deja colista de LaLiga Smartbank. Sí, es solo la segunda jornada. Pero el Málaga CF es el colista. El peor equipo de los 22 de la Liga.  

Pablo Guede agitó este lunes el once titular para intentar cambiar la imagen del equipo, al menos intentar. Esta vez dejó atrás la línea de cinco defensas y apostó por un 4-1-3-2 mucho más ofensivo. Víctor Olmo, Juande, Esteban Burgos y Bustinza formaron la defensa. Genaro, suplente en El Plantío, actuó de pivote, mientras que por delante del sevillano estuvieron Febas, Luis Muñoz y Jozabed, los tres con libertad de movimiento. En la punta de ataque salieron Rubén Castro y Álex Gallar, tras las molestias de Fran Sol.

La intención de cambió se notó... al principio. El equipo estuvo volcado en ataque y la mayor presencia de futbolistas en zona rival posibilitó una presión asfixiante -que acabaría pasando factura-. Sin embargo, la primera ocasión de peligro iba a ser canaria en un córner -otra vez-. Y las malas noticias no iban a tardar en llegar. Esteban Burgos, que se había quedado clavado en el campo en un corte, se marchó lesionado y entró Jonás Ramalho para ocupar la posición de lateral, y desplazar al centro a Bustinza.

El cambio le sentó bien al equipo. Se hizo dueño del balón, aunque vino poco acompañado de peligro. Más bien, lo tuvo Las Palmas en multitud de ocasiones. Disparo desde la frontal del área de Alberto Moleiro, disparo de Álvaro Jiménez que se fue al palo y... a la tercera vino la vencida en una jugada llena de infortunios protagonizada por una muy mala transición defensiva. Juande intentó rechazar el balón, rebotó en un rival, Ramalho no tuvo suerte en el despeje y la pelota cayo en los pies de un Óscar que definió con clase. Otra vez por detrás (0-1).

La cosa fue a peor tras el descanso. Ahora sí, el equipo se echó hacia delante. Un tiro de Álex Gallar y otro de Fran Sol, que entró por Jozabed, pusieron en sobreaviso al portero rival. Lo intentaron, pero el fútbol no vive de intentos. Así que en un saque del portero, ¡¡saque del portero!!, el balón superó a Luis Muñoz, llegó a Óscar -el primer goleador- y centró para que Marc Cardona regatease a Juande y pudiera marcar casi a placer el segundo tanto (0-2). El drama defensivo era absoluto. 

El técnico blanquiazul quiso buscar alguna solución. La falta de concentración ya era muy notable y el esperpento solo acababa de empezar. Entraron Fran Villalba, Loren y Ramón para dar descanso a Luis Muñoz, Álex Gallar y Genaro. Poco le importó a Las Palmas, que incluso aprovechó para sentenciar, si es que no lo estaba ya. En un nuevo desastre defensivo, Álvaro Jiménez recibió solo, con mucho tiempo para pensar, y remató con una vaselina a un Manolo Reina muy superado (0-3). 

Loren tuvo hasta dos ocasiones para marcar, pero si no era el día, no lo iba a ser para nada. Ni para defender ni tampoco para atacar. Los jugadores ya habían bajado los brazos al compás de los pitidos de la grada, tenues en el primer tiempo, pero mayoritarios y merecidos en el tramo final del partido. Por si no había sido suficiente, Marvin Park recorrió toda la banda derecha desde el centro del campo para superar en velocidad a cualquier defensa blanquiazul y golear (0-4). 

¿La mejor noticia del partido? El pitido final. Si la derrota contra el Burgos había sido una "cura de humildad", ¿cómo se podría calificar esta noche de terror? La afición ya se encargó de pitar. Después de este despropósito, habrán llegado a la conclusión de que el camino del ascenso no es este. O al menos eso es lo que esperamos.

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