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Racing-Málaga CF: El tormento de la última visita a Santander

El último encuentro de los blanquiazules en El Sardinero estuvo marcado por las dificultades para confeccionar una convocatoria y un once con los jugadores profesionales que marca la normativa

Los jugadores del Málaga CF celebran el gol de Adrián que dio la victoria al Málaga CF en la última visita a El Sardinero. LALIGA

Cómo ha cambiado el Málaga CF, al menos, a nivel institucional. Han pasado poco más de tres años de la última visita a El Sardinero, tiempo que ha sido más que suficiente para que, administración judicialmente mediante, se hayan reducido a la mínima expresión los problemas extradeportivos que lastraban el curso normal de una temporada en el equipo blanquiazul.

Antes del comienzo de la temporada 2019-20, segunda de este periplo de los blanquiazules en Segunda División, el club de Martiricos vivió un auténtico tormento para poder configurar su plantilla y salir a competir. Todavía bajo la lamentable gestión del jeque Al-Thani, la entidad arrastraba sueldos altos de jugadores que pertenecían al equipo desde la etapa en Primera y se comían el límite salarial. Y además el Málaga estaba bajo una sanción de LaLiga que solo le permitía disponer de 18 fichas de futbolistas profesionales.

La patronal miraba con lupa las operaciones del club blanquiazul, no le dejaba inscribir jugadores mientras no diera salida a futbolistas con salarios elevados por tener el Salario Liga muy excedido -nadie puede olvidar el caso Okazaki de ese verano del 2019-, y eso le hizo presentarse en la primera jornada del campeonato liguero, en Santander, con solo nueve jugadores con ficha profesional y una convocatoria plagada de canteranos para poder disputar el encuentro.

El conjunto malagueño estuvo a punto de no poder presentar un once con 7 o más jugadores profesionales, lo que marca la normativa, pero finalmente pudo hacer una alineación reglamentaria que a la postre le sirvió para llevarse el partido con un gol de Adrián González en los últimos minutos del encuentro (0-1).

El Málaga cumplió en todo momento con la norma de tener siempre sobre el césped 7 o más jugadores con licencia profesional, pero aún así el Racing de Santander le denunció por alineación indebida, al entender que había sobrepasado el número de canteranos en la relación de 18 jugadores inscritos para el partido. En esto se basó el club cántabro: «Los jugadores procedentes de equipos filiales o dependientes que, conforme a los artículos 226 y 227 del Reglamento General, pueden ser incluidos en la relación de futbolistas titulares o suplentes, no podrá exceder de seis, pudiendo concurrir un máximo de cuatro jugadores provenientes de equipos filiales o dependientes sobre el terreno de juego». El equipo blanquiazul no alineó más de cuatro canteranos sobre el césped en ningún momento, pero es cierto que en la lista para el choque había nueve, tres más de los permitidos según esta interpretación. Aún así, la denuncia por el resultado fue desestimada, los puntos siguieron en el casillero malagueño, y todo quedó resuelto con una multa económica.

En la plantilla actual del Málaga quedan aún dos jugadores que participaron en aquel encuentro y que por entonces tenían ficha del filial. No son otros que Luis Muñoz, que jugó la segunda mitad al completo, y Ramón, que entró ya en el tramo final, tras el gol de Adrián González. Los otros jugadores de La Academia que estuvieron citados para el choque con licencia no profesional fueron Keidi Bare, Ismael Casas, Hugo Vallejo, Gonzalo, Cristo, Hicham e Iván Jaime.

Por suerte, esas historias ya forman parte del pasado de la entidad. El club está saneado y sin sobresaltos en cuanto a la inscripción de futbolistas. Lo que no ha cambiado es la necesidad de sumar tres puntos en El Sardinero. La victoria que relance al equipo no puede dilatarse más.

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