El capitán del Real Oviedo Dani Calvo, que ha sido el primer futbolista en hablar tras el despido de Bolo y la llegada al banquillo de Álvaro Cervera, tiene claro que en la marcha del primero por los malos resultados la plantilla tiene su cuota de responsabilidad, pero también que toca resetear tras la incorporación del nuevo técnico, quien «transmite mucha tranquilidad».

«Mentalmente nos tenemos que renovar, estábamos bloqueados en ese aspecto y es una faceta que ha de trabajar el entrenador que llega. Venimos de una situación desagradable, porque no fuimos capaces de plasmar en el campo las ideas de Bolo, y ahora hay que tirar hacia adelante. Vamos a muerte con Cervera», comentó el oscense.

Para el zaguero la responsabilidad de que el equipo esté en puestos de descenso es compartida, no solo cosa de Bolo, y la solución a ese problema de juego y resultados pasa porque este mismo lunes ante el Málaga se vea ya a «un Oviedo diferente».

«Esta situación es responsabilidad de todos, nosotros somos los que jugamos, y los que perdemos. Hemos hablado del tema entre nosotros, y hay que hacer una limpieza mental para conseguir una victoria que podría ser balsámica y ayudarnos a coger el rumbo que queremos. Esta plantilla, por calidad, ya ha demostrado tener mimbres para más», aseveró el capitán.

En ese cambio de rumbo trabaja ahora un Álvaro Cervera que para Calvo no es ni mucho menos un entrenador defensivo, sino «un técnico al que le gusta defender bien», y que está trabajando aspectos claves en esa parcela para que el equipo mejore sus registros y pueda subir en la tabla.

«En casa tenemos el deber de ganar, porque hemos hecho un inicio desastroso y queremos que el Tartiere vuelva a ser un lugar difícil para el rival. Con Cervera trabajamos el cerrar espacios y conceder poco en nuestro área, porque hemos encajado mucho en los últimos partidos y así es difícil sumar», concluyó el oviedista.