La historia del Málaga CF en esta edición de la Copa del Rey terminó como viene siendo habitual en las últimas temporadas, siendo eliminado a manos de un equipo de inferior categoría. El conjunto blanquiazul no tiró el partido, la prueba fueron los cambios de Pepe Mel en la segunda mitad, pero no fue suficiente para superar a un Nàstic que se llevó el triunfo y el pase a la siguiente ronda con todo merecimiento. Domingo adelantó a los catalanes, N’Diaye empató antes del descanso y ya en la segunda mitad, tras un error de Ramón en un despeje fácil, Pablo Fernández dio la victoria a los tarraconenses.

Las bajas obligaron a Mel a innovar en defensa. Bilal y Bustinza actuaron de laterales, mientras que la pareja de centrales estuvo formada de inicio por Juande y Ramalho. También volvían al once jugadores de peso en el vestuarios como Manolo Reina, Luis Muñoz, N’Diaye, Gallar o Fran Sol.

Dominio blanquiazul en los primeros compases del partido. Buen trato de balón en busca de la portería rival por parte de los de Pepe Mel, que intentaron sin éxito varios centros laterales al área. Tras 10 minutos, se asomó por primera vez por el área malaguista el Nàstic, sin demasiado peligro.

Y en la siguiente ocasión local llegó el tanto. En un saque de banda, Juande despejó mal hacia atrás, Aarón Rey disparó, Bilal la salvó bajo palos y, tras un rechace, Pol Domingo la enviaba al fondo de la red. Se adelantaban los de Raúl Agné a los 13 minutos de partido.

Le costó reaccionar al conjunto blanquiazul, que fue capaz de igualar la contienda en lo que fue el primer tiro a puerta del partido. Luis Muñoz encontró dentro del área a Bustinza, que la puso atrás para que N’Diaye fusilara a Parra. 

Las tablas volvían al electrónico, pero las sensaciones no eran demasiado buenas. En el tramo final de la primera mitad, tuvo que aparecer Manolo Reina para evitar que los de Agné volvieran a ponerse por delante. Sacó con una ‘palomita’ un cabezazo de Montalvo que se colaba en la portería.

Un error de bulto y a la calle

A punto estuvo el Málaga de sorprender nada más salir de vestuarios. Fran Sol se adelantó a su par en el primer palo y cabeceó fuera por centímetros un centro perfecto. Qué poco faltó para que ese balón terminara dentro. Respondía el Nástic, de nuevo tenía que hacer una parada de mucho mérito Manolo Reina para evitar el tanto de Bonilla. Gran estirada del de Villanueva del Trabuco para mandar el esférico a córner.

El encuentro podía caer de cualquier lado. Los de Agné presionaban alto para intentar dificultar el inicio del ataque blanquiazules y en más de una ocasión estuvieron cerca de crear problemas mayores. Movía el árbol Pepe Mel y daba entrada a Febas y Fran Villalba por N’Diaye y Gallar. Y minutos después, más carne en el asador con la incorporación de Rubén Castro.

Pepe Mel puso todo lo que tenía en el campo para lograr el triunfo, pero lo que llegó fue el tanto de la victoria catalana. En el fútbol cada error se paga, y el de Ramón fue imperdonable. Falló en el despeje y dejó el balón muerto para que Pablo Fernández perforara la puerta blanquiazul con un zapatazo que se coló por la escuadra.

Menos de 10 minutos le quedaban al Málaga para reaccionar. Y ya fue tarde. Uno año más, el conjunto blanquiazul repite su historia en Copa cayendo ante un rival de inferior categoría. Si a alguien le molestaba la Copa, ya no tendrá que preocuparle más. Tras las vacaciones navideñas, a por la salvación en LaLiga SmartBank.