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Se avecina llenazo: el Málaga CF cuelga el último 'sold out' de la temporada

La afición blanquiazul ha agotado dos horas el millar de localidades disponibles tras liberar las de los abonados que han acudido a cinco partidos o menos

La afición del Málaga CF celebra el triunfo ante el Celta Fortuna.

La afición del Málaga CF celebra el triunfo ante el Celta Fortuna. / Gregorio Marrero

Por si existía alguna duda, la afición del Málaga CF lo ha vuelto a hacer. A falta de más de 48 horas para el encuentro, han agotado las entradas disponibles para la ida de la final del play off de ascenso ante el Gimnàstic de Tarragona, asegurando otra tarde para el recuerdo en La Rosaleda. Será el próximo sábado 15 de junio a las 20.30 horas, aunque los boquerones se han citado hasta dos horas antes para preparar el recibimiento al autobús del equipo y reeditar las sensacionales imágenes del partido de vuelta de la semifinal ante el Celta Fortuna.

El último lleno

Será el choque frente al Nástic el último partido de la temporada en Martiricos y, por tanto, el último lleno. Se han producido varios durante la temporada regular, aunque en el mejor de los casos se superaron ligeramente los 26.000 espectadores. Sin embargo, en el choque ante el filial vigués se congregaron 29.042 espectadores, mejor cifra del feudo desde el 2016 y cerca anduvo de batir el récord de Primera RFEF, que actualmente lo ostenta el Deportivo de la Coruña, con 29.079 en esta misma temporada ante la Cultural Leonesa en Riazor.

Por ello, el club volvió a incidir en la medida que tan buen resultado dio en la semifinal. Aquellos abonados que han asistido a cinco partidos o menos durante el curso debían retirar de manera gratuita su entrada. Contaron con un periodo de tiempo comprendido entre las 12.00 horas del lunes, momento en el que salieron a la venta las entradas, hasta el miércoles a las 20.30, 72 horas antes de que empiece a rodar el esférico en el templo malaguista.

Fueron las localidades que quedaron libres tras no ser reservadas por sus abonados la última oportunidad de conseguir entradas para aquellos que no lo habían logrado hasta entonces. Salieron a la venta al mediodía del jueves, a las 12.00, siendo la venta online exclusiva para abonados y la presencial abierta al público general y pudiendo cada persona adquirir un máximo de dos entradas. Las colas dieron la vuelta al río Guadalmedina, demostrando la locura colectiva en la que se ha inmerso la hinchada malaguista. Fue tan solo dos horas después de su salida a la venta cuando se agotaron. El Málaga cuelga por última vez el cartel de "no hay billetes" en el que, hasta el momento, es el partido más importante de la historia reciente de los boquerones, pues pueden regresar al fútbol profesional tras una temporada en Primera RFEF, algo que los otros tres descendidos ya no pueden conseguir. Es el Málaga el único que puede regresar a la categoría de plata doce meses después y pretrende hacerlo como venció en la semifinal.

Largas colas en La Rosaleda para comprar entradas para el partido por el ascenso a Segunda entre el Málaga CF y el Nàstic.

Largas colas en La Rosaleda para comprar entradas para el partido por el ascenso a Segunda entre el Málaga CF y el Nàstic. / Gregorio Marrero

Lo que funciona no se toca

El Málaga se impuso ante el Celta Fortuna en una eliminatoria que tuvo de todo. Aunque, si hay que destacar alguna clave, es La Rosaleda. La afición malaguista se volcó durante toda la semana con su equipo, engalanando sus balcones con las banderas del cuadro blanquiazul. Además de agotar las entradas, cumplieron de manera sobresaliente, poblando un espectacular recibimiento al autobús, sosteniendo un precioso mosaico y luciendo la camiseta blanquiazul, la de la temporada que fuese. Eso mismo pretende impulsar el club de cara a la final. A diferencia de la semifinal, en esta ocasión La Rosaleda no será la que dicte sentencia, pues la vuelta será en Tarragona, aunque la hinchada malaguista está preparada para golpear primero.