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Lesión

El extraño caso de Dorrio: de la fiabilidad total a un calvario físico en el Málaga CF

El extremo, que lo jugó prácticamente todo en sus dos últimas temporadas, encadena lesiones que le apartan del campo ahora que se había convertido en el jugador número 12

Dorrio se había convertido en el júgador número 12 del Málaga CF.

Dorrio se había convertido en el júgador número 12 del Málaga CF. / Málaga CF

Álvaro Borrego

A la recuperación de Larrubia, se sumó este domingo en el Málaga CF una mala noticia: otra lesión de Josué Dorrio. El extremo vasco sorprendía en el recibimiento celebrando junto a la afición y los jugadores que no entraban en convocatoria. O bien era una decisión técnica o era una lesión y las pruebas médicas acabaron confirmando que se quedará al margen unas semanas. Una circunstancia que era ajena para él anteriormente y que ahora se repite.

Dorrio llegó en los últimos días del mercado veraniego, libre procedente del Racing de Ferrol libre. Después de no haber realizado pretemporada, tenía la necesidad de construir su estado físico desde cero. No era un escenario sencillo y eso se notó en su arranque. 

Dorrio fue uno de los jugadores más activos del Málaga CF en la segunda parte.

Dorrio se lamenta en uno de los partidos de La Rosaleda. / Gregorio Marrero

De fiabilidad total a un calvario por las lesiones

Venía de ser un seguro de vida. Entre Amorebieta y Ferrol disputó más de 80 partidos en dos temporadas, prácticamente todos los posibles, consolidándose como un jugador fiable y resistente. Sin embargo, su paso por Málaga ha sido radicalmente distinto con 295 minutos repartidos en 15 encuentros de LaLiga Hypermotion. Primero, una condición física que necesitaba amoldarse a la exigencia física tras llegar sin rodaje competitivo en agosto.

Dos lesiones musculares más tarde han cortado su progresión. La última, en el recto anterior del cuádriceps izquierdo, le dejará varias semanas fuera y amenaza incluso con apartarle lo que resta de temporada regular. Un giro inesperado para un futbolista cuya principal virtud era, precisamente, su continuidad.

Una posición muy castigada

La baja de Dorrio llega en un momento delicado. Con solo cinco jornadas por delante, donde el Málaga CF se juega absolutamente todo al encontrarse fuera de los puestos de play off, por lo que el margen de error es mínimo. El siguiente compromiso será una prueba definitiva para los de Funes con la visita a la SD Eibar en Ipurúa este sábado, una jornada que se presenta clave para seguir enganchado a la lucha por el ascenso a Primera División.

En lo estrictamente deportivo, el equipo pierde un buen revulsivo en banda que ha dejado destellos de calidad cada vez que salía desde el banquillo y se ha quedado con recursos muy limitados. Joaquín Muñoz acumula minutos sin apenas descanso, teniendo que amoldarse a la banda derecha y perdiendo amenaza con su disparo. También hay otro perfil que no está para grandes cargas como es el caso de Haitam, que apenas puede participar en tramos cortos.

Vuelta de Larrubia

Dentro de este contexto, al menos aparece una noticia positiva: la recuperación de David Larrubia. El canterano ya ha vuelto a pisar el césped y comienza a asomar como un soplo de aire fresco en un ataque que llega muy justo al tramo decisivo.

Habrá que ver cómo acaba Dorrio la temporada. Fichó por una sola campaña y es una de esas piezas que se juegan el futuro en estos momentos. Por el momento, es un futbolista que pasó de ser indestructible a encadenar contratiempos físicos en el momento más crítico cuando se había convertido en el jugador número 12.

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