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Rúa por el ascenso

Así fue la rúa del Málaga CF: la capital de la Costa del Sol se vuelve loca con el ascenso de los ‘bichos’ de Funes

Unos 185.000 malaguistas acompañaron al equipo este lunes por la capital costasoleña, desde La Rosaleda hasta la Divina Pastora, para festejar el ansiado regreso de los blanquiazules a Primera División

Málaga se echa a la calle: la rúa se desarrolla con total normalidad

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Nuria Mena

Nuria Mena

Preparados en lo alto del autobús que recorrió las calles de Málaga luciendo los lemas: «Juntos somos más fuertes» y «Era nuestra obsesión», los protagonistas del ascenso y Súper Boke esperaban el inicio del recorrido de una rúa que prometía ser inolvidable. Y no defraudó.

Cuatro autobuses partieron desde La Rosaleda —prensa, jugadores, trabajadores del club y familiares—. Hubo un primer intento de salida a las 17:58 horas, casi quince minutos después de lo previsto, sin embargo, se produjo un cambio de planes en la dirección hacia la que se partía después de que el vehículo en el que viajaban los periodistas se quedase bloqueado, dejando en 3 autocares la expedición definitiva.

Pasadas las 18:10 horas comenzó finalmente el trayecto desde la puerta número 18 del templo del fútbol malagueño para que la afición celebrase junto a los héroes del ascenso a Primera División por el centro de la capital costasoleña.

El Cautivo

La primera parada fue la Plaza de San Pablo. Plantilla y cuerpo técnico se adentraron en la iglesia para realizar la ofrenda al Cautivo, representado también en una bandera que lucía Chupe, teñido igual que muchos otros compañeros, en su caso de azul y rosa, que unía el escudo del Málaga CF con la frase «el Señor de Málaga».

Al igual que ocurrió tras el pitido final en el UD Almería Stadium, durante la jornada, el centro de Málaga volvió a ser puramente de los malagueños. Mientras, muchos extranjeros quedaron asombrados, sin contexto del motivo del terremoto blanquiazul que estaba sacudiendo entre sonrisas, emoción, muchas carreras para no perderse nada y cánticos la Costa del Sol.

Diputación

A la sede de la Diputación en la Acera de la Plaza de la Marina se llegó pasadas ya las 19:00 horas. Los protagonistas del cambio de división entraron en la institución pública, donde tomó la palabra el presidente de la misma, Francisco Salado. En la mesa, junto a él, Juanfran Funes, Alfonso Herrero, Ramón Enríquez y José María Muñoz también tuvieron intervenciones. La del técnico de Loja se acompañó con una bufanda que indicaba: «Los Bichos son de Primera».

Antes de continuar con el recorrido, la plantilla boquerona —que portaba diversidad de camisetas de temporadas anteriores y una especial por el ascenso con el nombre de todos los integrantes más una foto del grupo— fue tomando el testigo del micrófono en el balcón de la Diputación.

La marea malaguista que escuchaba atenta desde la calle respondió con una ronda de sinfonías habituales del curso. «Oh, Málaga», «Funesbuque» o «los cohetes dónde están» fueron coreados.

Ayuntamiento

En el Ayuntamiento, siguiente etapa del recorrido, esperaba el alcalde, visiblemente emocionado ante las decenas de miles de hinchas blanquiazules que quisieron y pudieron, en un día laborable, acudir a la movilización más masiva de los últimos años.

Los jugadores fueron saludando a Francisco de la Torre y se agruparon junto a él en las escaleras bajas del Ayuntamiento de la capital malagueña para, también con Borja Vivas —concejal de Deportes—fotografiarse todos juntos.

El alcalde dio su discurso, que transcurrió entre una pitada multitudinaria por la pérdida de ser sede del Mundial y, sobre todo, por no tener en marcha la nueva Rosaleda.

Después, turno de los verdaderos protagonistas, que quisieron recordar al técnico que empezó el curso al frente del proyecto: Sergio Pellicer. También, hicieron mención especial a Luismi Sánchez y Álex Pastor. El centrocampista sufrió en el primer partido de la temporada varias fracturas maxilofaciales que le obligaron a despedirse del curso. Mientras que el defensa, sin ficha federativa, se rompió el cruzado a finales del mes de agosto.

Ante los seguidores, tomó el micrófono un jugador que lleva demostrando años estar falto de vergüenza dentro del campo y que fuera es la misma historia. El mago de La Luz, David Larrubia, fue el maestro de ceremonias. Presentó uno a uno, dedicatorias incluidas, a sus compañeros. El último en hablar fue Juanfran Funes, ovacionado por miles y miles de malaguistas (185.000 en todo el recorrido), que vivieron desde el asfalto de la capital malacitana la materialización del sueño.

El salón de los Espejos quedó como escenario para otorgar las medallas del escudo de la ciudad en un acto ya más privado e institucional entre plantilla y autoridades.

Divina Pastora

La jornada, que ocupará más de una página en el libro histórico de un club que trasciende de su propia provincia, se cerró en la iglesia de la Divina Pastora. Una ofrenda a la patrona del deporte de Málaga. En torno a las 22.50 horas de este lunes 22 de junio de 2026 se puso el cierre oficialmente a una temporada que recompensó la lucha, el coraje y todo el sufrimiento de un club y una ciudad que regresan al lugar al que pertenecen: Primera División.

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