30 de junio de 2011
30.06.2011
Tiene una sanción de 90.001 euros

El asador marbellí amenaza con volver a dejar que se fume

La Junta de Andalucía advierte de que esta nueva infracción supondrá el segundo cierre del negocio

30.06.2011 | 02:42
El asador Guadalmina permitió fumar durante 39 días a sus clientes.

Los comensales del Asador Guadalmina no pueden fumar en su interior desde el pasado 10 de marzo. Pero es probable que puedan volver a hacerlo. Su propietario, José Eugenio Arias-Camisón, acata la normativa que lo prohíbe desde entonces aunque sigue sin aceptarla y amenaza con volver a infringirla. «Si sigo registrando pérdidas, en mi local se podrá fumar a partir del 30 de septiembre», advirtió.

El dueño del restaurante marbellí, popular desde el pasado enero por incumplir y oponerse públicamente a la Ley Antitabaco nada más entrar en vigor, hace menos caja desde que los consumidores no pueden encender un cigarrillo mientras degustan los platos de su carta. «Tengo entre un 30 y un 40% menos de clientela», calculó para La Opinión de Málaga. Su media estaba en unos 250 clientes al día.

La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía indicó que los trámites no variarán en el caso de que Arias-Camisón vuelva a incumplir la normativa vigente. «La ley está para cumplirla y si vuelve a infringirla, se le cerrará el local», añadieron las fuentes consultadas por este diario.

Una multa rebajada

Su insumisión prolongada durante 39 días, desde el 3 de enero hasta el 10 de febrero, le supuso una sanción de 145.000 euros que hoy día está rebajada. «Me la han bajado a 90.001 euros», afirmó el empresario, de origen vasco. La Delegación Provincial de Salud confirmó esta disminución de la multa y argumentó la rebaja, ya que se han aceptado algunas de las alegaciones planteadas por el sancionado».
Arias-Camisón no teme a nuevos castigos. «Si finalmente me voy a ver obligado a cerrar el local por las pérdidas que genera, prefiero que me lo cierre la administración», indicó.

Su batalla legal en contra de la legislación y de la aplicación de la Junta de Andalucía está viva. «Una vez agotada la vía administrativa, pasaremos al contencioso», dijo. El emprendedor está convencido de que el precinto de su negocio se ejecutó de forma «completamente ilegal», ya que no se hizo bajo la orden de un juez «como resulta preceptiva», según argumenta.
El Gobierno andaluz decretó el cierre provisional y cautelar del local el pasado 10 de febrero. Lo hizo por incumplimiento e insumisión clara y permanente de la Ley Antitabaco. El restaurador advirtió, días después de ser sancionado, que proseguiría con su actividad y de que lo haría «dejando fumar a su clientela».

Ahora quiere volver a oler a humo en el interior de su negocio. Pero reconoce haberse quedado prácticamente solo en su lucha contra una norma que considera discriminatoria y anticonstitucional. La plataforma que creó en contra de la ley no ha tenido la repercusión esperada. «La gente no la está apoyando todo lo que yo pensaba», lamentó. «Unos porque no tienen recursos para apoyarla y otros porque creen que no es el principal problema del país en estos momentos», justificó.

En su mente, persiste la idea de derogar la normativa que declara zonas libres de humos los espacios cerrados públicos y los de uso colectivo, entre otros. Para ello, aguarda un cambio de gobierno en el ámbito nacional con la expectativa de que el Partido Popular, en el caso de un posible mandato, elimine la para él molesta Ley Antitabaco.

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