06 de agosto de 2019
06.08.2019
Consumo

Inician en San Pedro un proyecto para elaborar pan de calidad

El objetivo de Fermento es poner al alcance de todos un producto elaborado con materias de máxima calidad

06.08.2019 | 05:00
Un panadero de Fermento, en pleno trabajo.

San Pedro alberga el proyecto Fermento, de Carlos Pérez y Eva Mostazo, del Obrador de Juanito y La Bella Julieta; y de Lumen Proyectos Gastronómicos,que pretende popularizar el concepto de pan tradicional, al poner al alcance de la mano un producto elaborado con materias primas de máxima calidad y proceso de doble fermentación.

Marcos Granda, del restaurante Skina y una estrella de la Guía Gastronómica Michelin, es el primer asociado de la franquicia de panadería y repostería que prevé expandirse por la provincia de Málaga a lo largo de 2019-2020 y continuar su expansión empresarial por el resto de Andalucía.

«Ya tenemos prevista una próxima apertura en la costa malagueña», explica Carlos Pérez, que decidió adentrarse en esta nueva aventura profesional «tras ser consciente de la baja calidad que tenía el pan que se come hoy en día en muchos hogares al no tener ningún sitio de referencia en su barrio al que acudir».

El origen de Fermento como alma mater de este nuevo modelo de franquicia nació hace un año en Vélez-Málaga de la mano del propio Carlos Pérez.

Su buena acogida y éxito en el municipio ha sido uno de los principales motivos de convertir este proyecto basado en el pan de inspiración artesanal en una red de establecimientos.

Fermento se basa en valores de artesanía, calidad y sostenibilidad. La doble fermentación –de más de 20 horas–, es una de las claves de este proyecto, cuyo objetivo principal es poner en valor el concepto de pan tradicional a través de más de una veintena de referencias y con el complemento de una selección de repostería.

El nuevo proyecto empresarial apuesta por el regreso al concepto de la hogaza de siempre, pero aportando innovación en su sabor y adaptándose a las necesidades del clientes.

Los panes están elaborados con harinas ecológicas, poca levadura y sometidos a una doble fermentación en horno de piedra que aporta una mayor durabilidad, una corteza más crujiente y un aporte nutricional de más calidad.

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