El Hospital Costa del Sol ha incorporado al servicio de Radiodiagnóstico un nuevo TAC y un equipo de radiología convencional digital, de última generación.

El TAC, que renueva al que existía hasta ahora, también de gama alta, ofrece una calidad de imagen muy superior y con menor dosis de radiación para los pacientes.

Además, también mejora otros aspectos importantes como el incremento de la velocidad de adquisición de las imágenes y la optimización del uso de contrastes venosos. Por su parte, el equipo de radiología convencional digital incorpora nuevas prestaciones muy necesarias para esta época de pandemia.

El TAC se ha instalado en la misma sala que el anterior, en el área de Radiodiagnóstico ,mediante una obra menor, puesto que el nuevo equipo es similar en dimensiones y peso al previo, con una inversión de 235.890 euros.

Este nuevo escáner duplica el número de coronas o detectores lo que permite obtener más información cada vez que el tubo de rayos da una vuelta alrededor del paciente. La electrónica ha mejorado también de forma muy importante, así como la calidad de los detectores y la gestión de la radiación.

El nuevo equipo supone un cambio importante en eficiencia energética y en radiaciones ionizantes. El generador del equipo eléctrico es menor y, por tanto, el consumo eléctrico es más reducido y, a nivel global, es un equipo con menor impacto ambiental.

Radiología convencional

Por su parte, el equipo de radiología convencional digital es también de última generación y sustituye a una de las salas, incorporando tecnología muy avanzada y con prestaciones muy necesarias en esta época de pandemia.

El equipamiento se ha adquirido con un presupuesto 211.445 euros y se ha instalado mediante obra menor, ya que el centro ya contaba con un equipo de radiología convencional.

La sala robotizada tiene unos detectores digitales con la mayor resolución del mercado. Entre sus características, el nuevo equipo dispone de la llamada tomosíntesis que consiste en realizar radiografías que no adquieren todo el volumen, sino sólo una zona, a una profundidad determinada, de forma que se generan imágenes diferentes para cada profundidad.

Se trata de una forma de tomografía similar a la tomografía computerizada o TAC, pero en esta última el tubo gira alrededor del cuerpo y en la tomosíntesis el equipo angula de forma coordinada con el detector, pero sin desplazarse.

Las imágenes son similares a las de una radiografía convencional, pero sólo de la zona que se estudia. Esto supone un avance muy importante, ya que permite estudiar zonas que son de difícil valoración en la radiografía simple por estar ocultas por otra estructura, como puede ser cuando existe una sospecha de neumonía detrás del corazón.

En los casos de sospecha de Covid-19 el que se detecte una neumonía puede cambiar totalmente el manejo del paciente. Con la tomosíntesis, en la misma sala de radiología convencional, se puede adquirir esta imagen especial, con una dosis de radiación mínima y en muy pocos minutos.

La experiencia adquirida en otros centros que disponen de esta tecnología es muy positiva y se está observando que es una gran ayuda en los casos con sospecha de infección Covid-19. Pero, además, también puede usarse en otras patologías, como sospechas de fracturas óseas que no se detectan en la radiografía simple.

La sala se ha puesto en marcha en diciembre de 2020 y ha supuesto una mejora importante ya que permite que los flujos de pacientes sean más dinámicos, especialmente ahora que se disponen de circuitos independientes para pacientes con sospecha de infección Covid-19.