El taller de la villa francesa ‘La Californie’, que albergó obras de Pablo Picasso entre 1955 y 1960, se llenó el sábado de arte solidario y de la música que pinchó el bisnieto del artista malagueño, Florian Picasso, en un acto en el que colaboró la Fundación Global Gift, la ONG fundada en Marbella y presidida por María Bravo.

El pinchadiscos recreó el ambiente y la atmósfera en los que trabajaba su bisabuelo para interpretar durante una hora y media, en un acto que se retransmitió por las redes sociales, una selección de música exclusiva.

A su lado, el artista internacional de origen vietnamita y francés Cyril Kongo pintaba una obra que se subastará para donar su ganancia al orfanato de la Fundación Quang Chau, ubicado en Da Namg (Vietnam) y asociado a la ONG fundada en Marbella por Bravo.

El propio artista, que ha pintado en las calles durante más de 30 años, entregará el cuadro a su comprador el 30 de octubre en París, en un acto de la Fundación Global Gift.

«Es maravilloso lo que Florian y Cyril hacen para ayudar a los niños del orfanato. El orfanato hace un trabajo maravilloso. Da a los niños techo, alimentación y estudios y amor y el sentimiento de tener una familia. Florian demuestra empatía en un mundo donde el dinero y el éxito son los valores para la mayoría», señala Bravo.

Florian fue adoptado de un orfanato de Vietnam por Marina Ruiz-Picasso, una de las nietas del artista malagueño, cuando tenía tres meses. Creció entre París y Cannes y conoció el ambiente artístico de La Californie, donde instaló su estudio de música.