La propiedad y los trabajadores del hotel El Fuerte cerraron ayer un acuerdo para garantizar la viabilidad del establecimiento, de cuatro estrellas, sin recurrir a los despidos colectivos.

Los empleados ratificaron en asamblea un preacuerdo que la propiedad y la representación legal de la plantilla alcanzaron en la noche del miércoles.

El pacto contempla que los trabajadores de más edad puedan acogerse a jubilaciones parciales inmediatas o parciales escalonadas y ser sustituidos por otras personas; y que los empleados con contratos fijos a tiempo completo pasen a tener contratos fijos discontinuos con una garantía de empleo de, al menos, 305 días continuados en el año natural e indemnizaciones por despido por los dos meses que estarán desocupados.

La propiedad se compromete también a garantizar el empleo hasta un año tras las reformas que tiene previsto emprender para convertir el hotel en cinco estrellas; a no externalizar ninguno de los servicios que presta el establecimiento con personal propio; y a formar a la plantilla con un curso de 40 horas durante el tiempo de ejecución de las obras.

Se mantienen también prestaciones y cotizaciones y se contempla la posibilidad de convertir los contratos novados en fijos indefinidos si el hotel vuelve a prestar servicio de forma permanente.

La secretaria general del sindicato de servicios de CCOO, Lola Villalba, calificó de «positivo» un acuerdo que las partes alcanzaron tras un punto de partida «difícilmente asumible para la plantilla y sus representantes legales».

«Se ha dado una salida razonable a los colectivos afectados y se ha tenido en cuenta a todos los fijos discontinuos, ya que les afectará de igual modo las condiciones y garantías acordadas. Hay que proteger la actividad, la calidad y el mantenimiento de los puestos de trabajo», agregó.

El secretario de acción sindical de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT, José Antonio López Robles, destacó que el acuerdo recoge la «mejor solución posible de jubilaciones para colectivos envejecidos y con la máxima indemnización posible para los que se vayan y máxima empleabilidad para los que se quedan en el hotel en el futuro. No habrá ningún despido colectivo a la totalidad».

López Robles abogó por que «cunda el ejemplo y que, lejos de plegar velas, el sector de la hostelería de Málaga apueste por invertir para ser el referente en Andalucía».

Las obras que emprenderá la propiedad del hotel contarán con una inversión de 20 millones de euros, más otros tres en equipamientos, y servirán para habilitar una zona de spa o restaurantes temáticos.

Afectarán a 13.300 metros cuadrados de superficie de los más de 17.000 de extensión del equipamiento hotelero.