Ecologistas Malaka, Podemos e IU denuncian que la Junta de Andalucía tramita tres nuevas concesiones para construir otros tantos establecimientos de playa de hormigón en zonas dunares del litoral que carecen de protección ambiental.

Las tramitaciones de los chiringuitos, algunos de ellos con sótanos, cuentan con informes desfavorables de Demarcación de Costas, que depende del Gobierno central, o carecen del documento.

Una empresa privada con domicilio social en Valladolid prevé la construcción de un establecimiento de 200 metros cuadrados de planta en la playa de El Realejo, otros tanto de sótano y una terraza de temporada de 70 metros cuadrados de superficie.

Ecologistas Malaka señala en sus alegaciones al proyecto que la construcción del chiringuito supondrá la eliminación de un quiosco de nueve metros cuadrados incluido en el plan de playas del Ayuntamiento y que presta servicio a los usuarios con una ocupación notablemente menor.

La tramitación está pendiente del informe de la Demarcación de Costas.

El segundo proyecto afecta a la playa del hotel Don Carlos, donde se prevé la construcción de un chiringuito de 200 metros cuadrados de planta y otros 200 de sótano, 70 metros cuadrados de terraza y un edificio anexo de 30 metros cuadrados. 

El colectivo ecologista destaca que ese tramo de playa cuenta ya con instalaciones que ofrecen servicio de restauración, mientras que Costas ha informado a la Junta de que el establecimiento se debe ubicar en una zona más atrasada de donde se proyecta.

El tercer chiringuito se prevé en la playa El Pinillo, sobre unas dunas embrionarias y próximo a un tramo de litoral habilitado para mascotas.

«De los tres casos, este es el más sangrante. Se trata de una playa muy estrecha y el agua pegaría directamente en el chiringuito, además de estar situado en lo alto de la duna», señala el asesor jurídico de Ecologistas Malaka, Salvador Campos.

Costas señala en un preinforme -la tramitación está a la espera del informe definitivo- que el chiringuito tendría que construirse detrás de la línea de costa.

Podemos e IU acusan al equipo de gobierno de actuar como «colaborador necesario de los nuevos ataques al litoral al construir paseos marítimos encima de las dunas». «El modelo que defiende el PP en Marbella es el de la especulación. Se repiten errores del pasado, cediendo el poco suelo público que nos queda a intereses económicos privados. Ángeles Muñoz (la alcaldesa) gobierna para intereses particulares muy concretos», señalan en un comunicado conjunto.

Este periódico ha solicitado su versión a la Junta de Andalucía, sin éxito.