Vecinos y pequeños empresarios de la calle Nuestra Señora de Gracia, una de las principales arterías del centro urbano de Marbella, denuncian los actos incívicos que provocan, desde hace al menos un año y medio, los inquilinos que ocupan de forma ilegal un inmueble de la vía.

Aseguran que los okupas protagonizan incidentes de diversa índole «casi todos los días, como peleas, algunas con arma blanca, fogatas en el interior y exterior de la casa» o actos insalubres o que entrañan inseguridad para los vecinos de la vía. «La gente de la zona está bastante asustada porque en esa vivienda entra cada personaje... Los operarios municipales de Recogida de Residuos Sólidos Urbanos les tienen que llamar la atención porque lo tiran todo fuera de los contenedores. No son cívicos. La Policía Nacional y Local ha tenido que intervenir en numerosas ocasiones», señala a La Opinión de Málaga el responsable de la administración de uno de los inmuebles afectados por la presencia de los okupas. «La policía ha tenido que intervenir unas 15 veces en el último mes», agrega.

Los vecinos cuyas viviendas administra elevaron en septiembre al Ayuntamiento la primera denuncia para exponerle la situación en la que se encontraba el inmueble okupado, escrito que se sumó al que otros residentes de la zona trasladaron al Consistorio años antes.

Ante la falta de respuesta del Ayuntamiento, los vecinos y los empresarios de la zona han iniciado una campaña para denunciar públicamente los actos que, lamentan, realizan los okupas, además de recoger firmas.

«Empezamos a recoger firmas en septiembre, pero sólo en nuestro bloque. Ahora estamos recogiéndolas en toda la zona. Tenemos escritos para recabarlas en todos los negocios de la zona para que la gente se pueda sumar. Los vecinos no aguantan más», agrega el responsable de la administración del inmueble afectado, que cuenta con cerca de 15 vecinos.

En tres días, destaca, han recogido más de 200 firmas y han distribuido entre los negocios de la zona unos diez escritos con los que recoger 150 apoyos por cada uno de ellos.

«Los propios comerciantes también están afectados. No sólo son los vecinos que durante la noche no pueden conciliar el sueño por el ruido que hacen los okupas; es que durante el día también hay inseguridad y suciedad y los locales y negocios también están perjudicados», explica.

Los vecinos reclaman que la Administración local o autonómica «actúe» ante la inacción de la propiedad del inmueble ocupado contra los actos incívicos. «Tienen que actuar cuanto antes con los medios a su disposición porque cualquier día habrá una desgracia», explica.