Unos desprendimientos el domingo, en el último partido de liga del Marbella FC, en una de las gradas laterales y que causaron heridas leves a una espectadora obligaron ayer a la alcaldesa, Ángeles Muñoz, a anunciar el cierre del Estadio Municipal Antonio Lorenzo Cuevas, la suspensión temporal de los servicios y el desalojo de las asociaciones con sedes en los bajos de las instalaciones.

La regidora informó también de la contratación por vía de emergencia -sin periodo de contratación ni licitación ni partida presupuestaria prevista- de una empresa que realice estudios técnicos sobre el estado en el que se encuentra un equipamiento que se inauguró en 1975 y en el que, desde entonces, sólo se han realizado labores de mantenimiento.

El uso del terreno de juego y de la pista de atletismo que lo circunda, las zonas menos afectadas por el deterioro de la estructura, también se suspende a la espera del resultado que depare el estudio.

El estudio consistirá en la realización de catas que se ejecutarán «durante el tiempo que requieran» en diferentes puntos del estadio para conocer la situación de la infraestructura.

El informe, señaló la alcaldesa, servirá para determinar qué pasará con el Estadio Municipal. «Antes de empezar a estudiar posibilidades y alternativas de proyecto, lo primero que tenemos que saber es cómo se encuentra la estructura del estadio, que es lo que nos requieren los técnicos. Y a partir de ahí, actuar en el menor tiempo», explicó.

Muñoz aseguró que la prioridad del equipo de Gobierno es garantizar la seguridad de los usuarios de las instalaciones tras el «incidente» del domingo en el graderío oeste. Al día siguiente, las Delegaciones de Deportes y Obras y los Bomberos iniciaron un estudio para saber qué había sucedido en esa parte del graderío.

El desalojo del estadio obligará a reubicar algunos servicios del Ayuntamiento, como el depósito de la grúa municipal; y a los colectivos sociales y deportivos cuyas instalaciones se encuentran en el Estadio Municipal. Entre estos últimos, los más perjudicados son el Marbella FC y el Club de Atletismo, que utilizan las instalaciones de manera habitual.

«Si las catas, inspecciones y otros trabajos determinan que se puede reanudar la actividad en algunas zonas de la instalación se lo comunicaremos a los interesados», señaló la alcaldesa.

El Ayuntamiento acometió obras en el fondo norte del estadio; y, el año pasado, en el graderío este, a pesar de lo cual lleva dos meses cerrado al público por una «recomendación» para evitar sobrecargas de peso en ese lateral del estadio, bajo el cual se encuentra la sede de una asociación vecinal. «Por prevención, se prefirió clausurar y que no se produjera ningún daño adicional», apuntó Muñoz.