El secretario general del PSOE de Málaga, José Luis Ruiz Espejo, criticó ayer la «inacción» en la que, en su opinión, se encuentra la Junta de Andalucía ante la situación de «colapso» de la sanidad pública en la provincia y las protestas de los profesionales del sector.

«Seguimos pidiendo soluciones urgentes para controlar la pandemia y garantizar la asistencia sanitaria a la población y acabar ya con la sobrecarga que sufren los trabajadores», señaló Ruiz Espejo, que reclamó al Gobierno regional que «reaccione y escuche a los profesionales, colectivos sanitarios y organizaciones sindicales del sector».

La provincia cuenta con centros de salud, consultorios y puntos de urgencia cerrados, profesionales «superados» por las labores de rastreo de los contagios de Covid, las propias pruebas contra el virus y la asistencia habitual, señaló Ruiz Espejo. «Hay centros hospitalarios saturados y afectados en su actividad quirúrgica porque no cuentan con refuerzos humanos, técnicos ni materiales suficientes», agregó.

Puso el ejemplo del Hospital Costa del Sol, cuya gerencia, explicó, ha tenido que aplicar ya un plan de contingencia por el desbordamiento que sufre ante el aumento de casos de Covid. «Hay tres plantas ocupadas por estos pacientes; la UCI, llena; y casi cien profesionales de baja o en aislamiento por la pandemia o cuando ya se atienden a más pacientes que en 2019», apuntó.

«Se están derivando pacientes a Málaga capital cuando hay hospitales como el Clínico que ya sufren riesgo de colapso al estar atendiendo en las urgencias a cien pacientes con síntomas de coronavirus», añadió.

En opinión de Ruiz Espejo, el presidente andaluz, Juanma Moreno, está más interesado en «hacerse una foto» en las obras del metro o el consejero de la Presidencia, Elías Bendodo, en ir a Estepona «no a anunciar la apertura íntegra del hospital, sino a hacerse una foto con otros proyectos en marcha». «No vienen al Hospital Costa del Sol a hablar con sus profesionales cuando las cifras son preocupantes», agregó.

Aseguró también que la Junta presentó a mediados de julio un plan de verano en el que, según él, no se recogían las consecuencias de la quinta ola de la pandemia, ni una dotación de medios y profesionales suficientes para contener la presión hospitalaria en la provincia.

«En el distrito sanitario de la Costa del Sol hay 25 centros de salud y ambulatorios y sólo cinco abren por las tardes. Así es imposible atender a todos los que lo necesitan y por eso se derivan pacientes a otros hospitales, hay colas en las urgencias, demoras en la asistencia de pruebas especializadas y diagnósticas o para obtener una cita en la atención primaria», apuntó Ruiz Espejo.