Los turistas procedentes del resto de España se han convertido en la mejor tabla salvavidas para el sector comercial y hostelero del Casco Antiguo ante el maremoto que ha provocado la pandemia del coronavirus en la economía local.

Tras las restricciones a los desplazamientos y la movilidad internacionales desde la irrupción del Covid-19, la incertidumbre en la evolución de la pandemia en el resto de países europeos y la demora en la llegada de las ayudas municipales para hacer frente a la crisis económica, el consumo de los viajeros españoles que este verano han visitado Marbella ha devuelto el pulso a una de las zonas de mayor atracción turística del municipio.

El turismo nacional adquirió cerca del 40 por ciento de las ventas que han facturado las pymes del Casco Antiguo de Marbella en el transcurso del verano, frente al 15 por ciento del gasto que han hecho los viajeros franceses, ingleses o nórdicos o el 7,5 por ciento de los visitantes árabes o irlandeses, según una encuesta que ha elaborado la Asociación de Comerciantes y Profesionales del Casco Antiguo.

El colectivo empresarial destaca también el «gran tirón» del turismo nacional, junto al «espectacular repunte» de los visitantes italianos frente a británicos o franceses, en la mejora de los negocios dedicados a la hostelería.

El oxígeno insuflado, sobre todo, por el turismo nacional, arroja unos «resultados esperanzadores tras el gran socavón económico del verano de 2020, producto de una pandemia global no controlada», señala el colectivo empresarial.

«Aunque la situación aún está lejos de normalizarse, tras año y medio de incertidumbre, el turismo parece que va camino de recobrarse en nuestra ciudad. Aunque, en algunos casos están todavía lejos de 2019, otros encuestados manifiestan que sus ventas han estado igualadas al 2019. Incluso algunos las han superado», agrega la asociación empresarial, que destaca la «unanimidad» en la recuperación tras las «enormes dificultades» del verano del pasado ejercicio.

Según las conclusiones del estudio, el 57 por ciento de las pymes consultadas ha registrado en el transcurso del verano un incremento de las ventas superior al 30 por ciento respecto al ejercicio anterior, mientras que un 13 por ciento facturó un 20 por ciento más.

Todos los encuestados señalan que agosto fue el mes que arrojó más beneficios y permitió «incrementos sustanciales» de las contrataciones, una dinámica que las pymes de la hostelería y del comercio del Casco Antiguo confían en prolongar en septiembre con descuentos de precios que oscilan entre el 30 y el 50 por ciento en la mayoría de negocios.

Para la próxima gran cita comercial, la campaña de Navidad, las pequeñas y medianas empresas del Casco Antiguo piden al Ayuntamiento medidas para facilitar a los clientes locales el aparcamiento de vehículos en las cercanías de esta zona turística y una decoración y ornamentación navideña de las calles del centro urbano «más esmerada».

Las pymes piden también un mayor control sobre la «excesiva ocupación de mesas» en las calles y espacios públicos del Casco Antiguo para posibilitar un «tránsito fluido del público, de los visitantes y de los clientes de los comercios», recoge la asociación empresarial en las conclusiones de su informe.

Ayudas económicas ante el inicio del curso académico

La Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de San Pedro Alcántara (Apymespa) impulsa una campaña para ayudar a las familias del municipio a hacer frente a los gastos del inicio del curso académico.

Los hogares que cuenten con el carnet escolar de la iniciativa, que distribuye la asociación de Ampas Fapa Mainake, se beneficiarán de descuentos de hasta el 20 por ciento en la compra de diferentes productos y servicios que ofrecen las cerca de 30 empresas que participan este año en una campaña que Apymespa organiza desde 2008.