Representantes de los trabajadores municipales de Marbella realizaron ayer la primera de las concentraciones que harán ante el Ayuntamiento todos los días, desde las 09.00 hasta las 14.00 horas, hasta el 29 de octubre para protestar contra los efectos que, temen, tendrá sobre la plantilla de empleados el plan de ajustes que aplicará el equipo de gobierno durante los próximos diez años a cambio de que el Consistorio se acoja a un mecanismo del Ministerio de Hacienda para pagar 43 millones de euros en sentencias judiciales.

Se trata de una medida que el Comité de Empresa y la Junta de Personal del Ayuntamiento aprobaron por unanimidad para mostrar su rechazo a unos recortes que, señalan, se pueden realizar sin alterar el capítulo de Personal.

Los representantes de los empleados temen que los recortes se traduzcan en amortizaciones de puestos de trabajo o recortes salariales cuya magnitud dependa del dictamen que emita la Intervención municipal tras las revisiones que hará de forma trimestral de la evolución del plan.

También se sienten molestos por el hecho de que el Gobierno local les informara del plan de recortes dos días antes de aprobarlo en solitario en una sesión plenaria extraordinaria que la Corporación celebró el 14 de septiembre.

«Hay falta de información, de documentación y la no necesidad de hacer un plan de ajuste en el capítulo de Personal», explicó la presidenta del Comité de Empresa, Silvia Moreno.

La presidenta del Comité de Empresa criticó que el Ayuntamiento no contemplara en presupuestos municipales de años anteriores partidas económicas para abonar unos fallos judiciales que se remontan a casos abiertos durante los gobiernos locales del GIL. «Esperar tantos años es producto de una mala gestión», apuntó.

El presidente de la Junta de Personal, Antonio Millán, señaló que «nadie obliga a que el plan de ajuste sea por el capítulo 1 (que concierne a la plantilla municipal) o por otro capítulo» y advirtió de la posibilidad de que el Ayuntamiento reciba en el futuro sentencias judiciales del mismo tenor a las que ahora tiene que hacer frente el Ayuntamiento, lo que podría suponer, apuntó, más recortes cada año.

«El de Marbella es un Ayuntamiento excepcional. Ha sido el único de España que ha tenido que ser disuelto. Creo que hay que tomar medidas políticas y de la unidad del equipo de gobierno al completo y de la ciudadanía y buscar otros medios de solución. Marbella ha sido excepcional y necesita una solución política excepcional, no con medidas técnicas», señaló.

Millán aseguró que la plantilla municipal se encuentra en una situación de «inseguridad» ante los ajustes y habló de la posibilidad de realizar despidos entre los empleados a través de Expedientes de Regulación de Empleo.