Marbella acaparó anoche la atención de los hispanos a nivel internacional. El municipio se convirtió por unas horas en el corazón de Nueva York y albergó la entrega de los New York Summit Awards, unos premios que reconocen a miembros de habla hispana que destacan por su liderazgo internacional y que en sus cuatro ediciones anteriores se concedieron en la Gran Manzana.

El temor a las posibles dificultades que pudieran tener los invitados y los premiados para entrar en EEUU por las restricciones derivadas de la pandemia del coronavirus llevaron a los organizadores a trasladar el evento a alguna ciudad española.

A inicios del pasado mes de octubre, los organizadores anunciaron que Marbella albergaría una gala que el próximo año volverá a celebrarse en Nueva York y que impulsa la organización filantrópica Fundación ICL, con sede en la ciudad de los rascacielos.

Entre los premiados en esta edición se encontraban el Teatro del Soho Caixabank, que impulsa el actor y director Antonio Banderas, que recibió su distinción como Mejor Proyecto de Innovación Cultural. «Hemos traído a Málaga un trozo de Broadway y es un orgullo recibir este galardón», señaló el hermano del actor, Francisco Javier Banderas, encargado de recibir la estatuilla.

MasterChef España recibió el Premio Embajadores Mundiales de la Gastronomía y los colectivos Federación Española de Padres de Niños con Cáncer, Cmax Foundation y Fundación Vicente Ferrer obtuvieron un reconocimiento por sus proyectos solidarios a favor de los colectivos más vulnerables.

La extesorera de Estados Unidos Rosario Marín obtuvo el Premio a la Mujer Líder Hispana del año; la ganadora de tres Emmys, la periodista y escritora María Rozman, recogió una estatuilla por su trayectoria en el periodismo e investigación en EEUU; y la actriz, empresaria y filántropa María Bravo logró el galardón a la Mujer Latina del Año por la labor que presta a través de su Fundación Global Gift, con sede en Marbella.

«El mundo latino tiene cada vez más fuerza en EEUU. Antes, a veces, no era escuchada, pero ahora tiene a unos portavoces con mucho peso y credibilidad», explicó.

El evento, que se celebró en el Marbella Arena -el complejo de ocio y espectáculos en el que se ha reconvertido la plaza de toros de Puerto Banús-, sirvió también para conmemorar con un homenaje a las más de 3.000 víctimas de los atentados del 11-S en el XX aniversario de la caída de las Torres Gemelas y el Premio a la Concordia se entregó a la Policía de la ciudad de Nueva York.

Entre los invitados estaba William Rodríguez, de origen puertorriqueño y que disponía de la única llave que se utilizó para abrir todas las puertas del edificio durante el atentado.

«Fui piso por piso abriendo las puertas para que la gente escapara. Después, quedé sepultado vivo y horas después salí ileso. Nací de nuevo el 11 de septiembre», recuerda. Rodríguez salvó miles de vida, pero también perdió 200 amigos, recordó.

Durante la gala de los premios, hubo además un recuerdo para las personas de La Palma afectadas por la erupción del volcán Cumbre Vieja.