La movilización de los trabajadores del hotel Guadalpín Banús, en Marbella, ha evitado este jueves el cierre de las cocinas del establecimiento, de cinco estrellas, tras una orden de ejecución dictada por un Juzgado de lo Mercantil del municipio.

Los cerca de 175 empleados del establecimiento se han concentrado desde el mediodía para evitar la clausura de las cocinas, que sirven para abastecer a las terrazas del establecimiento y las cerca de 180 habitaciones, ante el temor de que el cierre conlleve sus despidos.

Los empleados han recibido a los agentes de la Policía Nacional que iban a ejecutar el lanzamiento al grito de 'No al cierre'. Tras unas horas de reunión entre los representantes de los empleados y los integrantes de la comisión judicial, los agentes se han retirado.

"Creemos que al lanzamiento le van a dar un tiempo por el fenómeno que se puede producir de orden público si hay tantas personas que se pueden encerrar en las cocinas. Pedimos tiempo. Ni quitamos ni damos la razón a nadie, pero sí es verdad que hay dudas con la documentación que tienen unos y otros. Y esas dudas se tienen que dilucidar en el juzgado, no aquí", ha señalado la secretaria general del Sindicato de Servicios de CCOO de Málaga, Lola Villalba.

"Si al final hay que cerrar las cocinas, desgraciadamente se hará un expediente de extinción y los trabajadores tendrán que irse a su casa porque no se puede dar servicio en un hotel de cinco estrellas sin cocinas ni comedor y estaría abocado al cierre definitivo", ha agregado.

El director del hotel, Ramon Pons, ha explicado que "el lunes se nos notificó que daban el lanzamiento a unos nuevos propietarios que han comprado algunas fincas dentro del hotel". Los nuevos propietarios "consideran que sus fincas son más grandes y han solicitado un nuevo lanzamiento de más metros".

"Pero dentro de esos metros que ellos reclaman está una parte del hotel, como cocinas o pasillos, que corresponden al propietario de la finca hotelera. Por eso, nosotros no se lo podemos entregar porque consideramos que no es suyo", ha indicado.

A juicio de Pons, el conflicto entre las dimensiones de las fincas que entran en colisión "deberían dirimirse en un juzgado y los dos propietarios aportar sus fichas registrales y que un juez diga por dónde van las lindes". Sin embargo, los nuevos propietarios "no quieren esperar y este jueves se han presentado aquí para tomar posesión de las cocinas", ha agregado.

Pons ha indicado que el hotel está "lleno" y con actos previstos como cenas de gala o una convención nacional. "De ninguna manera podemos entregar las cocinas. El personal es sensible a esto y saben que, en el momento en que el hotel entregue las cocinas, no podrá dar servicio y tendrá que cerrar. Por eso se han manifestado en contra de que se cierren las cocinas", ha explicado.

Ha destacado que "en ningún momento nos negamos a que los nuevos propietarios tengan posesión de sus fincas, pero no en la medida en la que ellos quieren".