La Fundación Cudeca, que ofrece atención médica profesional a pacientes con cáncer u otras enfermedades avanzadas y asistencia a sus familias, ha comenzado una campaña de micromecenazgo con la que intentar recabar un millón de euros para poner en marcha y gestionar durante cuatro años una Unidad Pediátrica de Cuidados Paliativos.

El objetivo del colectivo es contar con un servicio que incluya el cuidado integral especializado y acompañamiento compasivo a niños y adolescentes y a sus familias a través de un equipo multidisciplinar -con médicos, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales, fisioterapeutas o terapeutas de música- y voluntarios que presten atención a los pacientes en sus domicilios o en las dependencias de Cudeca.

«Hay muchos niños que no sólo necesitan los cuidados paliativos al final, sino que, a lo largo de su trayectoria, necesitan la intervención de los equipos de cuidados paliativos para controlar bien los síntomas o para dar un respiro a la familia. Estamos hablando de niños de 20 años que siguen siendo niños», explica la directora médica de la fundación, Marisa Martín.

La asociación, que presentará la campaña en diferentes emplazamientos de la provincia de Málaga para facilitar la recaudación de los fondos, busca también convertir la casa de Benalmádena que ocupó la fundadora de Cudeca, Joan Hunt, en la Habitación 10, una Unidad de Hospitalización para pacientes con necesidades especiales y sus familias.

«El entorno físico de Cudeca es un entorno que acoge. Muchas veces los pacientes entran y se encuentran más tranquilos sin que hayamos hecho nada. Es, simplemente, que no es un entorno hospitalario; es un entorno más de casa. Y eso es un elemento que nos ayudan a cuidar» a los pacientes, señala Martín.

La campaña de micromecenazgo lleva por nombre ‘Joan Hunt, una entre un millón’ y es, al mismo tiempo que una iniciativa para recaudar fondos, un homenaje a la fundadora, que falleció el 24 de junio a la edad de 92 años.

«Joan era una visionaria. Sintió que los recursos para atender a su marido, enfermo de cáncer, distaban de ser los ideales. Y en vez de elegir una viudedad tranquila, tuvo la determinación de construir el primer ‘hospice’ en España», señala el presidente de la fundación, Ricardo Urdiales.

Hunt abrió en 2003 la Unidad de Día en Benalmádena; en 2005, una Unidad de Ingresos, y en 2006 recaló en Marbella.

La fundación cuenta en la actualidad con siete equipos de atención domiciliaria y en 2020, un año marcado por el Covid, atendió a más de 1.600 personas y ofreció apoyo a más de 2.200 familiares.

«El legado de Joan Hunt sigue vivo», apunta Urdiales.