El equipo de Gobierno intentará en el año y medio que resta para agotar el mandato aprobar, al menos, de forma provisional el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que tiene que reemplazar al de 1986 y que entró en vigor de forma abrupta a finales de 2015 semanas después de que el Tribunal Supremo anulara el de 2010.

El Gobierno local confía, tras la entrada en vigor a finales de diciembre de la Lista -la ley urbanística de la Junta de Andalucía-, en retomar la tramitación de un PGOU que acumula algunos meses de retraso según las primeras previsiones que ofreció el Ayuntamiento.

En opinión de la delegada de Ordenación del Territorio, María Francisca Caracuel, un PGOU aprobado por la Corporación municipal de forma provisional serviría para dotar de garantías a uno de los principales motores de la economía local que, desde 2015, se desarrolla con un planeamiento de hace más de 30 años y que, para incorporar algunos proyectos, requiere de modificaciones.

«Queremos seguir trabajando con esa fecha (de final del mandato). Si el PGOU no está aprobado de forma definitiva, si al menos de forma provisional, lo cual ya es una seguridad», señala.

«Nuestra intención es dejar el PGOU en esta legislatura, pero no puedo asegurar cuánto pueden tardar todos los trabajos que estamos haciendo. La actividad urbanística del municipio, afortunadamente, no se paraliza. Podemos seguir manteniendo la actividad en Marbella con el planeamiento de 1986», agrega la delegada.

La Corporación municipal ratificó por unanimidad el avance del Plan General y el documento de alcance del estudio ambiental estratégico, paso previo para la aprobación inicial, en un pleno que celebró de forma extraordinaria a finales de julio.

Durante los meses de preparación del avance del PGOU se inició el periodo de sugerencias, que terminó con la presentación de 342 propuestas, de las que 167 las han aportado sociedades mercantiles.

La primera intención del equipo de Gobierno era aprobar el PGOU de forma provisional en el primer semestre de 2021 para, así, ratificar de forma definitiva el planeamiento durante la segunda mitad del mandato.

Pero a inicios de octubre, la alcaldesa, Ángeles Muñoz, anunció que esperaría a que entrara en vigor la norma autonómica, que contempla ayudas económicas de hasta 10.000 euros a los ayuntamientos para que redacten sus planes generales, para continuar con la tramitación del PGOU.

Tras el parón en la tramitación del planeamiento urbanístico de los últimos meses de 2021, el objetivo del equipo de Gobierno pasó a ser aprobar el PGOU de forma provisional a partir de 2022.

Pa la redacción del planeamiento, el Ayuntamiento ha contratado, por 2,4 millones de euros en pagos plurianuales a un equipo multidisciplinar integrado por técnicos especialistas en Medio Ambiente, Movilidad, Obras e Infraestructuras Públicas o Economía. Los especialistas cuentan también con una oficina propia.