Asociaciones de pequeños y medianos empresarios y Ayuntamiento han abierto un periodo de reflexión sobre cuál tiene que ser el futuro del Casco Antiguo de Marbella, una de las zonas más concurridas por los vecinos y de mayor atracción turística del municipio, pero también uno de los emplazamientos que concentra a buena parte del comercio tradicional y de la hostelería más golpeados por la crisis que ha provocado la pandemia del coronavirus.

Colectivos empresariales consultados por La Opinión de Málaga destacan los alicientes culturales e históricos de la zona, pero reclaman una mejor promoción, diversificar los productos que ofrecen los establecimientos o facilitar el acceso y la movilidad a los clientes.

A las aportaciones de las asociaciones empresariales se suman las conclusiones de un estudio encargado por el Consistorio para realizar un diagnóstico con el que diseñar estrategias con las que tratar de reactivar una zona cuyas debilidades han quedado al descubierto a raíz de la situación económica que ha dejado el Covid.

«Siempre hemos defendido las potencialidades del Casco Antiguo. Pero también siempre hemos creído que necesita de una mayor proyección y de una mayor promoción», explica el presidente de CIT Marbella, Juan José González, que pide al Ayuntamiento que, para el diagnóstico de los resultados del análisis, cuente con la opinión de las asociaciones empresariales y los vecinos.

«Sería muy conveniente para lograr un mejor diagnóstico y una mejor estrategia que se desea», apunta.

La asociación Plataforma de Comerciantes y Hosteleros de Marbella subraya la riqueza histórica y cultural del Casco Antiguo, un emplazamiento, sin embargo, que está declarado Centro Comercial Abierto y, como tal, debería contar con unas «prestaciones mínimas».

Entre estos servicios esenciales, el vicepresidente de la asociación, Pablo Domínguez, señala la necesidad de habilitar un aparcamiento público o «accesible». Zonas de estacionamiento existen, apunta, pero son «escasas y a precios exorbitados».

Domínguez señala también la ausencia de grandes marcas y de calidad que fortalezcan el Casco Antiguo; la escasa vigilancia, especialmente en los periodos de mayor afluencia de turistas; y mejorar aspectos como el cuidado y la limpieza.

En opinión del presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios de Marbella (Apymem), Enrique Guerrero, el descenso del número de turistas debido a la pandemia y las restricciones a la movilidad ha traído consigo «una carencia total de clientes». «Es un auténtico problema», añade.

Atraer al cliente local

Para atraer a más consumidores, plante ampliar la oferta de productos para que «no estén tan dirigidos al turismo y el ciudadano de a pie tenga más posibilidades».

«Además de la promoción, que es importante, hay que añadirle un atractivo con productos más interesantes» para los vecinos del municipio, explica.

A juicio de Guerrero, «si queremos aguantar la temporada baja, tenemos que cambiar el modelo de negocio». «La oferta está muy encadenada al turismo y ha ido bien hasta ahora. Pero hay que ampliar la oferta y tener en cuenta los grandes centros comerciales, que son competidores muy fuertes», añade.

Por su parte, el concejal de Comercio, Félix Romero, señala que el propósito del Ayuntamiento es contar con un plan de actuación que incluya medidas de gestión, dinamización o promoción para potenciar el Casco Antiguo, «un atractivo turístico de primer orden».

«Es fundamental marcar el camino futuro y la estrategia para adaptarnos a los tiempos actuales y las nuevas tecnologías», apunta el delegado.