El concejal socialista José Bernal denunció ayer el «afán recaudatorio» que, en su opinión, tienen los radares habilitados en diferentes emplazamientos de Marbella.

Bernal aseguró que, a través de estos dispositivos, el Ayuntamiento recaudó 8,5 millones de euros en 2021, el doble de los cerca de cuatro millones que había previsto al iniciar el año.

Para 2022, el Consistorio planea habilitar un radar más y recaudar cerca de seis millones.

Bernal criticó especialmente el radar instalado en plena N-340 entre Marbella y Puerto Banús y cuyo límite de velocidad ha pasado de los 80 kilómetros por hora a los 50. «Se trata de un radar meramente recaudatorio», apuntó el edil.

El concejal socialista pidió al equipo de gobierno «soluciones y planteamientos» que garanticen la seguridad de los conductores y de los peatones, pero que no tengan una intencionalidad «recaudatoria».

«Con la situación de crisis que pasan, los vecinos no se pueden seguir viendo afectados por medidas recaudatorias que sirven para obtener millones con los que pagar la mala gestión del Ayuntamiento», apuntó.