Unas 40 asociaciones participaron ayer en la Feria Social 2022, la primera que celebran los colectivos benéficos tras dos años de paro por la pandemia del coronavirus.

Unos 500 estudiantes procedentes de diferentes centros escolares del municipio se acercaron al voluntariado en una cita solidaria en la que dos de los colectivos que más se han movilizado para canalizar la ayuda de Marbella a las víctimas de Ucrania ante los ataques de Rusia, Cáritas Diocesanas y Rotary Club, habilitaron puntos para difundir su labor desde el inicio de las agresiones.

La feria, que se ha tenido que aplazar en dos ocasiones ante las lluvias de calima y las tempestades, contó también con la entrega de reconocimientos a personas y colectivos destacados de la Plataforma para la Promoción del Voluntariado.

Los asistentes contaron también con unos cupones que, tras sellarlos en los expositores de las asociaciones, pudieron canjear por camisetas.

El evento, que se desarrolló en el centro urbano de Marbella, contó también con talleres, exposiciones de artesanías o desfiles con modelos elaborados con materiales reciclados.