Puerto Banús luce ya un mural que, entre otros atractivos, cuenta con un marco de una pintura al óleo que tiene incrustaciones de diamantes valorados en más de un millón de euros.

La obra muestra también otros monogramas que evocan el lujo y la exclusividad, como el de un modelo de Ferrari valorado en cuatro millones de euros, el de mascotas de razas elegantes o el de un submarino amarillo, en referencia a los Beatles y John Lennon, asiduo a la Costa del Sol durante la década de los sesenta.

El mural cuenta también con restos de carbón y diamantes, alegoría de la trayectoria vital de su autora, Debbie Wingham, hija de un minero inglés a la que, en el mundo del diseño, se conoce como ‘La reina de lo más caro del mundo’.