La corporación municipal del Ayuntamiento de Marbella entregó ayer los títulos de Ciudadano Honorario a 15 vecinos que destacan por su trayectoria personal y profesional y su labor a favor de Marbella.

Uno de los momentos más emotivos del acto fue la entrega de la distinción, a título póstumo, a Josefa Gómez López, costurera que, tras participar en los bordados de enseres de diferentes cofradías de Málaga y vender trajes de flamenca desde su domicilio, abrió su negocio Pepita Cardeña en San Pedro Alcántara.

Impulsora de las tradiciones locales, colaboradora de diferentes Hermandades de Pasión y de Gloria en San Pedro, Josefa Gómez, madre del delegado de Deportes Manuel Cardeña, logró introducir el vestido de flamenca en varias generaciones de vecinos del municipio.

«Este reconocimiento viaja al cielo. Ella, desde ahí, da la gracias a la Corporación municipal de Marbella y San Pedro», señaló Manuel Cardeña, viudo de Josefa Gómez, que recibió la distinción de manos de su hijo.

También fueron reconocidas las hermanas María Teresa y María Victoria Maldonado, que, desde muy temprana edad, bailaban en el grupo de coros y danzas de Marbella.

Fundaron su academia de danza en 1982 y comenzaron a destacar por su participación en los eventos festivos del municipio, como el Carnaval, la Feria o los desfiles procesionales; y a participar en numerosas causas solidarias. Son también las impulsoras de los Belenes Vivientes del municipio.

«En este día tan especial, quiero tener un recuerdo para las personas que ya no están con nosotros pero que siempre estarán en mi corazón», señaló María Victoria Maldonado.

«Mis padres me enseñaron los valores que deben predominar en la vida, entre ellos, mantener las tradiciones. El pueblo que olvida sus raíces pierde su identidad», apuntó María Teresa.

También fueron reconocidos Carmen Morales Rondón, Mari Paz Atmeller Maíz, Elda Adela Lavagetti Cariaga, Rafael Baeza Arriaza, Tessa Swan, Juan Recio Polo, Mercedes Agüera Gutiérrez, Francisco González Vera, Carlos Sevillano de la Cuerda, Salvador Gil Machuca ‘Moñi’, Miguel Ángel Jiménez González (a título póstumo) y Carmen Quesada González.

«Nunca estaremos suficientemente agradecidos por su actitud ante la vida, dando siempre lo mejor de ellos mismos y mostrando el camino a muchas otras personas para lograr la ciudad que somos y queremos ser. Se trata de una distinción que está reservada para personas con mayúsculas, aquellas que han marcado diferencias en nuestra ciudad», señaló la alcaldesa, Ángeles Muñoz.

La regidora destacó la «ejemplaridad» de los nuevos Ciudadanos Honorarios, ya que «desde el desarrollo de sus profesiones y su dedicación a los demás, han sido capaces de marcar la diferencia en el municipio, contribuyendo a hacer una Marbella mejor».

«La concesión de esta distinción no es únicamente un honor para quien lo recibe, sino también para quien lo entrega, como en este caso es Marbella. Es un justo reconocimiento a personas trabajadoras, solidarias, valientes, soñadoras, muy queridas y, principalmente, personas que aman su tierra y la ciudad», agregó.