Se separó del mar a principios de la década de los noventa, tras la eliminación del espigón en el que se ubicaba, y ha regresado, más de 30 años después, a surcar las olas de las playas del centro de Marbella.

La estatua de La Venus, una de las más emblemáticas del municipio, estrenó ayer otro emplazamiento a escasa distancia del mar Mediterráneo. La figura, creada en 1972 por el artista granadino Francisco López Burgos -autor de Niña del columpio, otra obra emblemática de Marbella-, se sitúa en la plataforma circular de la playa de El Faro, a escasa distancia del tramo de litoral de su ubicación originaria, que lleva su nombre.

La figura, elaborada en bronce y de unos tres metros de altura, corona una fuente con base de luces LED de bajo consumo y agua reciclada, que aporta una imagen moderna y que sirve de plataforma desde la que La Venus, que este año cumple medio siglo de vida, vuelve a presidir el paseo marítimo de Marbella. En su ubicación primigenia, la figura observaba el Poniente; en la nueva, mira hacia Levante.

La reubicación de la estatua, que representa a una mujer practicando esquí acuático, fue una petición que adoptó en 2018 la asociación Espigones Emergidos de Marbella, después de que el exalcalde José Bernal propusiera el año anterior su traslado a un emplazamiento más próximo al litoral que en el que se encontraba hasta ahora, una glorieta en el paseo marítimo próxima a la Delegación de Turismo. El Gobierno central, a través de Demarcación de Costas, aprobó la propuesta en 2019.

«Es un emblema de la ciudad que se ha instalado en un espacio acorde a su importancia y que va a seguir siendo un símbolo de identidad, sumando un atractivo a nuestra costa que podrán disfrutar vecinos y visitantes», ha señalado la alcaldesa, Ángeles Muñoz.

«Su emplazamiento anterior, en la glorieta de La Fontanilla, tampoco parecía la apropiada y ahora regresa al entorno marítimo tras haber sido restaurada durante seis meses por una empresa especializada y haber recuperado un estado óptimo», ha agregado la regidora.

La estatua fue desmontada en verano de 2021 para, antes de reubicarla en el nuevo emplazamiento, someterla a actuaciones de reparación ante los deterioros sufridos por los efectos del salitre y las condiciones meteorológicas.

En la fuente de la glorieta de La Fontanilla, libre tras el traslado de la figura, se estudiará qué tipo de elemento se coloca tras recibir distintas propuestas por parte de colectivos del municipio, según el Ayuntamiento.  

La nueva estatua no ha sido del agrado de todos los marbellís, ya que algunos aseguran que "podía haberse hecho mejor".