La empresa concesionaria del abastecimiento de agua en Marbella, Hidralia, ha alertado este jueves de las consecuencias de eliminar de forma incorrecta residuos no biodegradables que se utilizan en los hogares.

La empresa, que también gestiona el ciclo integral del agua en Estepona y Manilva y, a través de una compañía mixta, en Benahavís, señaló que ha recogido más de 400 toneladas de residuos en su red de saneamiento en el transcurso de 2022.

Las toallitas suponen la mayor parte de los residuos sólidos que han extraído los operarios de la concesionaria, alrededor del 40 por ciento, lo que supone más de 160 toneladas de un desperdicio que no es biodegradable.

«Estos elementos, que destacan por encima del resto, tardan más de 500 años en desaparecer, generando graves problemas medioambientales, aunque no son el único residuo que se puede encontrar en la red de saneamiento», ha explicado Hidralia

Además de las toallitas, los operarios de la concesionaria del abastecimiento del agua también han encontrado durante las labores de limpieza y mantenimiento de la red de suministro bastoncillos, pañales, tampones y, desde que comenzó la pandemia del coronavirus, mascarillas. «Todos ellos son elementos que no se deberían tirar por el retrete en ningún caso», pidió la empresa.

Los atascos que provocan este tipo de material no biodegradable generan un coste de más de 60.000 euros al año, según la concesionaria. «Los equipos técnicos de Hidralia trabajan a diario solucionando los atascos en la red general de saneamiento provocados por este tipo de residuos, lo que supone que se realicen intervenciones por atascos no solamente en la red, sino también en las estaciones de bombeo, ya que estos desechos bloquean las bombas de impulsión, un problema que se agrava incluso más en caso de que estos residuos lleguen a las depuradoras», ha agregado.

Para evitar que se produzcan los atascos, Hidralia recomienda no arrojar elementos no biodegradables a los conductos de desagüe habitual del hogar, como retretes, lavabos o fregaderos.

También pide utilizar papeleras en el baño de los hogares para tirar las toallitas húmedas y otros elementos de higiene personal; y no arrojar aceite usado por los desagües, ya que, al unirse con la sosa cáustica que contienen los jabones, produce una reacción que crea en las tuberías tapones que se endurecen e imposibilitan el paso del agua. Hidralia cuenta con sensores instalados en el control de los aliviaderos para conocer en tiempo real el estado de la red de saneamiento.