El congreso de turismo de lujo espacial y subacuático que ha albergado desde el miércoles la escuela internacional de dirección hotelera Les Roches, SUTUS, se clausuró ayer con la presentación de un proyecto con el que crear en la Luna huertos en los que cultivar hortalizas y verduras como tomates, zanahorias o lechugas.

La empresa española Green Moon Project, en colaboración con la andaluza Herogra, están creando el primer fertilizante lunar con el que impulsar un proyecto para desarrollar la agricultura espacial.

«La agricultura espacial se está volviendo cada vez más importante cuando se habla de exploración espacial humana. Las plantas, frutas y verduras junto con la producción de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono se están volviendo esenciales a la hora de pensar en estos conceptos de futuro», señaló el director del proyecto de Green Moon, José María Ortega-Hernández.

«La agricultura espacial es un bien para toda la Humanidad. Una herramienta fundamental en nuestra evolución. Hay que volver a la Luna para quedarse», apuntó en su intervención en el congreso espacial.

La última jornada del evento contó también con la participación de la parastronauta Carmen García-Roger, que destacó que «el turismo espacial, mientras más accesible sea a través de colectivos que formen parte del espacio, más rápido avanzará. Y yo espero seguir ahí y formar parte de ello».

También se presentó el yate futurista de lujo EARTH 300, cuya misión es luchar contra el cambio climático y ser un referente de la sostenibilidad.