Se convirtió en uno de los símbolos de la depravación de los gobiernos del GIL en Marbella y de las reclamaciones de la Corporación local por recuperar para el municipio bienes incluidos en los procedimientos judiciales por casos de corrupción con sentencia firme.

A inicios de 2019, pasó a formar parte del patrimonio del Ayuntamiento y, a partir del 17 de octubre, cuando comience la Feria de San Pedro Alcántara, se convertirá en uno de los recintos feriales de mayor extensión de la provincia.

La finca La Caridad, una extensión de 80.000 metros cuadrados junto al río Guadaiza intervenida a Juan Antonio Roca en el caso ‘Malaya’, cambiará los cuernos de rinoceronte, los ejemplares de caballos, las calesas y las cabezas de astado por las atracciones, las casetas y los conciertos de música y pasará a ser una propiedad privada del ex asesor de Urbanismo del Ayuntamiento a un recinto abierto a los vecinos del municipio.

«Tiene un gran carácter simbólico, porque se trata de la recuperación de un bien patrimonial para los ciudadanos. Los terrenos, que se obtuvieron en el marco de los procedimientos judiciales por casos de corrupción con sentencia firme, regresan a los vecinos», señala la alcaldesa, Ángeles Muñoz.

La finca, que ya ha albergado parte de la Feria de Nueva Andalucía y un concierto de música, ha experimentado una profunda transformación para convertirse, además de un recinto ferial permanente, en un espacio polivalente.

La parcela, valorada en cinco millones de euros, conserva las edificaciones de mayor valor, aquellas que tiene un marcado estilo andaluz, mientras que otras, de menor importancia se han eliminado para ganar espacio para albergar la celebración de semanas grandes, eventos culturales y sociales y actividades organizadas por el Ayuntamiento y los colectivos de la ciudad.

Para la Feria de San Pedro, que concluirá el 23 de octubre, la parcela contará con una avenida principal con 14 casetas en formato de asociaciones, tradicionales y privadas; a las que se sumarán una caseta de la peña caballista con picadero; la caseta ‘Mi hogar’, para los mayores, que tendrá música en directo cada día; la caseta municipal, de 2.000 metros cuadrados de superficie, que albergará conciertos de artistas; y el palenque municipal en formato de caseta familiar, donde actuarán orquestas y academias de baile.

En un espacio de 40.000 metros cuadrados se habilitarán cerca de 50 atracciones para adultos y menores, a los que hay que sumar el Centro de Coordinación Operativa de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la zona en la que, en esta edición, actuarán Café Quijano o Antonio José.

El recinto, que triplica la superficie de ferias anteriores, contará con un acceso desde San Pedro Alcántara y otro, desde Nueva Andalucía, mientras que, en una parcela anexa de 26.000 metros cuadrados cedida al Ayuntamiento, se habilitarán plazas de aparcamiento para 1.200 vehículos. El transporte se reforzará con autobuses lanzaderas y una zona peatonal para acceder a pie.

El gran símbolo de la corrupción del Malaya se convierte así en el equipamiento público de mayor extensión del término municipal.