Un restaurante de Marbella ha iniciado una campaña con la que reforestar con árboles frutales países en vías de desarrollo para favorecer la defensa del medio ambiente y paliar la pobreza.

El restaurante gastrobar Breathe, que celebra su cuatro aniversario, añadirá un extra de 1,49 euros a la cuenta de cada mesa para financiar la plantación de papayas, mangos y moringa con los que contrarrestar el impacto medioambiental de la producción de la comida de los clientes y ayudar a las zonas de reforestación.

La campaña se desarrolla con la implicación de agricultores locales que prestan sus tierras para plantar los árboles a cambio de beneficiarse de sus frutos.

«Tras cuatro años de funcionamiento, tenemos una amplia base de datos de clientes, por lo que les vamos a enviar información para involucrarlos en mayor escala en este proyecto. Si éstos a su vez lo comparten con otros, podemos crecer mucho más rápido en número de árboles plantados. Queremos darle un fuerte impulso y conseguir más apoyos», señala Aguilene Benicio, fundadora y embajadora de Breathe, local que ya ha plantado cerca de 40.000 árboles en Tanzania.