Los proyectos que impulsa el Gobierno central para mejorar el litoral de Marbella con la colocación de espigones y la legalización del paseo marítimo, construido de forma ilegal por los ejecutivos locales del GIL en la década de los años noventa, han vuelto a desatar las críticas entre la Administración central y el Ayuntamiento.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, señala en una carta remitida al Consistorio el 13 de octubre que la «invasión» de la playa con infraestructuras construidas de forma irregular debilita un litoral expuesto a la erosión ante los efectos del cambio climático, por lo que defiende la necesidad de reformar el paseo marítimo.

Respecto a los proyectos de los espigones, indica que están pendientes de la conclusión de la tramitación ambiental para contratar las obras.

Las actuaciones «contribuirán a devolver la legalidad al paseo marítimo e incrementar la resistencia del frente litoral a los envites del mar», apunta.

El portavoz municipal, Félix Romero, calificó ayer de «burla» la demora que, según él, acumula la tramitación ambiental del proyecto de los espigones.

«Vamos a continuar solicitando una solución para las playas y un compromiso para el paseo marítimo. La respuesta del Gobierno central es cortés, pero no soluciona ninguna circunstancia», agregó.

Romero pidió a la Administración central que impulse «cuanto antes» el trámite que permitirá iniciar la licitación de las obras de los espigones en parte del litoral de Marbella y San Pedro Alcántara.