Al menos 44 personas han sido detenidas en una operación internacional «sin precedentes» contra una organización de "alto riesgo" que Europol y Eurojust consideran una de las más peligrosas de Europa e implicada fundamentalmente en narcotráfico, blanqueo de capitales y enriquecimiento ilícito. Las detenciones se han llevado a cabo en Lituania (7), República Checa (9), Francia (9), Eslovaquia (7), Letonia (5), Polonia (2), Noruega (2), Alemania, Estados Unidos y España.

El detenido, custodiado por la Guardia Civil.

El único arresto en nuestro país fue llevado a cabo por la Guardia Civil el pasado martes en un piso de la urbanización Torre Real de Marbella, situada junto a la N-340 a la altura de la playa de El Pinillo. Allí se encontraba R.L., un lituano de unos 40 años considerado por los investigadores uno de los líderes de esta poderosa organización a la que se le ha incautado grandes cantidades de cocaína, hachís, cannabis y metanfetamina.

Inodoro

Cuando los agentes entraron a la casa, R.L. intentaba deshacerse por el inodoro de documentos falsos que le comprometían. Los investigadores los recuperaron y comprobaron que jugaba con tres identidades diferentes para moverse por todo el mundo, dos de ellas en pasaportes israelí y lituano y otra en un documento de identidad rumano, según fuentes cercanas al caso. Pese a todo, se mostró simpático con sus captores, especialmente con los agentes que vinieron desde Lituania para presenciar el arresto.  Ya ha sido puesto a disposición de la Audiencia Nacional para su extradición.

Según Europol, la red estaría vinculada a las principales organizaciones de tráfico de drogas fuera del viejo continente. «Altamente flexibles, se adaptan rápidamente a los nuevos métodos de narcotráfico para evadir la ley. Se han encontrado cargamentos de drogas en barcos y camiones, entre otros, ocultos en sofisticados compartimentos», explicaron. Además de la actuación en Marbella, el operativo sumó otros 93 registros por toda Europa en propiedades de los líderes y sus colaboradores, que operaban en Lituania, Letonia, República Checa, Polonia, Francia, Alemania y Eslovaquia.