Ayuntamiento de Marbella y Gobierno central, a través del Instituto Geográfico Nacional, han instalado un segundo acelerógrafo en Marbella para mejorar la capacidad de evaluar los daños de los terremotos y conocer la sismicidad en la zona.

El dispositivo, instalado en unas dependencias municipales, tiene un acelerómetro fijo que registra una señal de Internet que se traslada al servidor del Instituto Geográfico Nacional, en Madrid, para elaborar un mapa de sacudidas y de las zonas que resultan más afectadas por los temblores de tierra.

La entidad local de Protección Civil recibe el mapa con los datos que ha acumulado la red sísmica e indica al ente que depende del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana en un plano la severidad del terremoto.

«El acelerómetro tiene que estar instalado en un terreno con contacto natural para que reciba la onda sísmica», señala la técnico del Instituto Geográfico Nacional, María Galán.

El jefe de Protección Civil, Jesús Eguía, destaca que el ente nacional «busca las ubicaciones para la colocación del acelerógrafo, que permite obtener información sobre terremotos a través de la aceleración del suelo».